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1-El suicidio es siempre un trastorno para los familiares. ¿Las angustias y sufrimientos resultantes pueden ser tenidos como Karma?
Convivir con una persona llena de problemas, en el ámbito familiar, puede ser karma, algo relacionado con el pasado. Es importante, sin embargo, no incluir por compromiso kármico el suicidio. Sería un despropósito.
2-Entonces ¿los sufrimientos de la familia, de cara al suicidio de uno de sus miembros, no fueron programados? ¿No tenían que pasar por ello?
Nadie está destinado a enfrentar el suicidio de un ser querido, dado que, ningún Espíritu reencarna con el karma del auto-aniquilamiento. El suicidio siempre es un desvío de ruta, jamás un programa existencial. ¡Es un desatino, nunca un destino!
3-Si es así, ¿el suicida también se responsabilizará por los sufrimientos impuestos a la familia?
Será responsable por el dolor que los familiares sientan en aquel momento, pero sobre todo, por los traumas que repercutan en sus emociones durante el resto de la vida Infelizmente, el suicida está tan aferrado a sus problemas se envuelve tanto con su ego, que no hay espacio en su mente para evaluar el mal que está haciendo a otras personas, con repercusiones funestas en su propio destino.
4-¿Hay algo más, además de la responsabilidad por el trauma en la familia?
Él será corresponsable en los desajustes de comportamiento y en las dificultades que los familiares vengan a enfrentar, como resultado de su ausencia voluntaria, en la desatinada fuga.
5-¿Por ejemplo?
Digamos que el suicida es un padre de familia. Con el suicidio, esposa e hijos podrán quedar en situación precaria, pasando por dificultades y privaciones. Imaginemos algo peor: una hija cae en las redes de la prostitución, o un hijo se involucra con la delincuencia... Todo eso le será debitado, ampliando la carga de sus compromisos y recrudeciendo sus angustias.
6-¿Y si los hijos se desvían por iniciativa propia, por sus flaquezas? ¿No son los compromisos de la paternidad, precisamente, el ayudarlos a superar sus limitaciones y flaquezas, para evitar cualquier desvío? ¿No es esa la misión de los padres?
Con la fuga los dejó entregados a la propia suerte y responderá por ello.
7 ¿El suicida tiene conocimiento de todo eso?
En principio, no. Apartado en regiones de sufrimiento, purgatorios espirituales, no hay espacio en su mente para pensar en algo más allá de sus propios tormentos, arrebatado por desajustes y sufrimientos superlativos, sin similar a los de la Tierra.
8-¿Pero habrá un momento en que tomará ese conocimiento?
¡Fatalmente! Amparado en instituciones socorristas, será llamado a evaluar sus experiencias e informarse de la situación de los familiares. Peor que los tormentos en que cayó con el gesto desvariado, será su angustia, caso que sus seres queridos desvíen su comportamiento, lo que no es raro que acontezca.
Richard Simonetti
Extraído del libro "Suicidio todo lo que usted necesita saber...para no cometer este terrible error."
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