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Richard Simonetti
Escrito por Administrador   
Miércoles, 22 de Junio de 2011 16:10

1¿Los suicidas están juntos?

Según informaciones de la Espiritualidad, los suicidas tienden a agruparse en regiones del umbral, sufriendo tormentos indecibles, conforme a sus heridas. En La Divina Comedia, Dante (1265-1321) se reporta a esa situación. Aunque su narrativa se clasifica de ficción, hoy se conoce que el gran poeta florentino fue llevado, en desdoblamiento, a regiones de sufrimiento en el Plano Espiritual, registrando una visión, aunque incompleta, de una realidad desvelada por la Doctrina Espírita.

2 ¿Existe un tiempo determinado de confinamiento, como una sentencia condenatoria?

Las regiones purgatorias del Mundo Espiritual no son como penitenciarias, donde debamos cumplir determinada pena. El suicida quedará allí el tiempo necesario, hasta que supere los desajustes mayores, consecuentes de la violencia que practicó contra sí mismo.

3 Entonces, ¿el tiempo de permanencia en esas regiones de sufrimiento no es el mismo para todos?

No, porque hay múltiples factores a considerar: el tipo de suicidio, los motivos, las influencias espirituales, el grado de conocimiento, el estado evolutivo; partiendo siempre de la base de que cuanto más esclarecido, más intensos sus padecimientos y más lenta su recuperación.

4 Esto recuerda la afirmativa de Jesús (Lucas, 12:48): Mucho será pedido a aquel a quien mucho se ofreció.

Sí, efectivamente podemos aplicar esta afirmativa al suicida. Si el individuo tiene noción de lo que es el suicidio y de sus consecuencias, mayores serán sus desajustes y la duración de su confinamiento.

5 Habrá quien diga que el suicida permanecerá allí por el tiempo que le faltaba de vida, cuando cometió suicidio.

Es complicado admitir que sea así, incluso porque no hay un tiempo determinado de vida, cuando reencarnamos. Biológicamente el ser humano tiene una programación para vivir cien años. Eso no significa que si alguien muere en un accidente, a los cuarenta años, deberá vivir en sufrimiento sesenta años más en el Mundo Espiritual, hasta librarse de la carga de fluidos vitales que le habría sido inyectada al nacer. El fluido vital es un producto generado por el propio funcionamiento del cuerpo, no un combustible para determinado kilometraje existencial.

6 ¿Cuál es el factor que más pesa?

La postura del suicida. Si está dominado por el desespero y por la rebeldía, orientado por el orgullo, tenderá a prolongar su permanencia allí, hasta "caer en sí", según la expresión de la Parábola del Hijo Pródigo, y reconocer la extensión de su miseria moral, disponiéndose a buscar, con sinceridad, el amparo divino.

7 ¿Y cómo se hace esa evaluación?

Los Espíritus atormentados de esos valles, en la Espiritualidad, no están entregados a la propia suerte. Existen benefactores espirituales que los observan, como médicos acompañando las reacciones de pacientes en un manicomio. Cuando perciben que están en condiciones favorables, superados los desajustes más acentuados y el ánimo exaltado, inmediatamente los recogen.

8 ¿Guardan la condición de enfermos?

Sin duda. Son enfermos en estado grave. Internados en instituciones hospitalarias especializadas, en el Más Allá, se someten a largos tratamientos que pueden prolongara durante años. Allí, médicos dedicados cuidan de las secuelas periespirituales y de los desajustes mentales oriundos de la muerte provocada.

Richard Simonetti

Extraído del libro "Suicidio, todo lo que usted necesita saber.... para no cometer este terrible error"