Browse this website in:
Google
Web
Buscar en Luz Espiritual

La weblog Espirita de Mari

 

Radio Colombia Espirita

Hora local

Barcelona-España

La televisión espirita

 

Engaños PDF Imprimir E-mail
Richard Simonetti
Escrito por Administrador   
Martes, 02 de Noviembre de 2010 15:54

– Doña Silvia, mi marido y yo lo lamentamos mucho, pero no podemos quedarnos con Donizete. El no se adapta a nuestro sistema de vida. Ha dado tanto trabajo…

La dirigente de la casa espírita de asistencia a la infancia recibió con tristeza la noticia. El niño necesitaba de un hogar.…

– ¿Qué pasó? ¿Donizete cometió alguna falta grave?

– No llegó a tanto… pero es indisciplinado. No lleva el estudio en serio, no me obedece; sólo atiende a mi marido, aun así siempre bajo amenaza de castigos físicos.

– Mira, Lucelia –responde, conciliadora, la directora– ¡eso es normal en muchos hogares! Donizete es un crío, con problemas propios de sus 7 años. ¡Dele una oportunidad! El se adaptará a ustedes. Más que castigos él necesita de amor. Hay una enorme carencia afectiva en su alma infantil.

– Lo siento mucho, pero no es posible. Me decepcioné. Prefiero devolverlo antes de consumarse la adopción. Evitaré problemas más tarde.…

– ¡Ah! ¡Mi hija! Si usted pretende hijos perfectos, olvide el asunto. No existen en nuestro mundo… ¡Bendigamos los problemas que nos traen! En el empeño de resorberlos es como crecemos espiritualmente, maduramos para la Vida. Recuerde que su mayor problema, durante años, fue justamente el hecho de no tener problemas. Usted siempre se preocupó mucho consigo misma, fermentando ideas frívolas. Cuando el camino es muy tranquilo, fatalmente nos distraemos, cometiendo imprudencias peligrosas.… Un hijo es un freno, un estímulo para el bien, un recurso contra el egoísmo.…

– Bellas palabras, mi querida directora, pero poco prácticas. Puedo hasta pensar en otro hijo adoptivo. A Donizete no lo quiero.…

– No obstante, cuando usted se lo llevo, eufórica, decía que encontraba al hijo que le faltaba.…

– Fue un engaño.

– ¿Y la palabra de los Mentores espirituales, cuando confirman que existe entre ustedes una unión pasada? ¡Donizete sería el afecto querido de vuelta a la lección educativa de la adopción! ¡Usted y su marido tenían el compromiso de encaminarlo y ayudarlo! ¡Encargo serio, asumido en el Plano Espiritual!...

– Se engaña.

– Bien, Lucelia, parece que yo también me equivoqué al juzgar que el niño encontró, finalmente, su hogar. Está todo bien, nos quedaremos con él. Será siempre uno de nuestros hijos.… En cuanto a usted, pienso que un día, en la Espiritualidad, al evaluar la presente deserción, reconocerá, amargada: ¡Me engañé!

*****

Los hijos adoptivos no son adornos ni mercancías para experimentar. Constituyen compromisos espirituales muy serios, donde la pareja se reencuentra con compañeros del Pasado en experiencias educativas del Presente. Si ambos no asumen esa realidad, asumiendo sus responsabilidades, son candidatos a inevitables decepciones.

Richard Simonetti

Extraído del libro "Cruzando la calle"