Browse this website in:
Google
Web
Buscar en Luz Espiritual

La weblog Espirita de Mari

 

Radio Colombia Espirita

Hora local

Barcelona-España

La televisión espirita

 

Presentimiento errado PDF Imprimir E-mail
Richard Simonetti
Escrito por Administrador   
Martes, 31 de Agosto de 2010 14:50

Jovino era un médium vidente. Percibía, frecuentemente, junto a él, un simpático Espíritu que se decía su protector. Se habituó a consultarlo, en principio al respecto de cuestiones doctrinarias; después, problemas personales; finalmente, a pretexto de cualquier asunto. Cuando adquirió un coche, era conductor inexperto, incorporó la ayuda del acompañante espiritual a partir de su indecisión, en un cruce muy movido de tráfico, cuando este le habló, resoluto:

– ¡Venga pasa! Y Jovino fue…

De ahí en adelante, encontró en el mentor un eficiente “copiloto”. En cualquier dificultad en el tráfico, aguardaba la “señal verde”.

– ¡Venga pasa!

Cierto día, transitaba por una carretera accidentada cuando, en lo alto de una cuesta, vio un enorme camión que iniciaba el descenso del otro lado, a mucha velocidad. Allá abajo había un puente estrecho, con paso para un coche apenas. Jovino vaciló. ¿Daría tiempo para cruzar antes de la llegada del camión? El mentor vino en su socorro:

– ¡Venga pasa! Confiado, el médium piso el acelerador y descendió la cuesta imprimiendo velocidad al vehículo. El velocímetro alcanzó rápidamente la señal de 100 Km por hora, aumentando siempre… Pero, al entrar en el puente, ¡vio que el camión entró también, del otro lado! ¡El choque, de consecuencias catastróficas, era inevitable! Jovino abrió mucho los ojos, aterrado, en cuanto el mentor, a su lado, le decía, en un murmullo desolado:

– ¡Uys! ¡Pienso que no va a pasar, no!

*****

Hay “mentores espirituales” cuya sabiduría no va más allá de la ignorancia de los consultantes. Estaremos a merced de sus presentimientos siempre que vulgaricemos el intercambio con el Más Allá, transformándolo en un consultorio de indagaciones pueriles, relacionadas con asuntos sobre los cuales nos compete decidir.

Richard Simonetti

Extraído del libro "Cruzando la calle"