Browse this website in:
Google
Web
Buscar en Luz Espiritual

La weblog Espirita de Mari

 

Radio Colombia Espirita

Hora local

Barcelona-España

La televisión espirita

 

El accidente PDF Imprimir E-mail
Richard Simonetti
Escrito por Administrador   
Martes, 10 de Agosto de 2010 14:56

Cid Pancora estaba con prisas. Había varias cosas urgentes, relacionadas con la promoción de una película, cuyo beneficio revertiría en bien de una entidad asistencial de la cual participaba con dedicación y buena voluntad. Era preciso llevar el material de propaganda a los periódicos y emisoras de radio; contactar con el director del canal de televisión que divulgaría la noticia; instruir a los compañeros que pegarían carteles en los comercios.

El tiempo era escaso. En treinta minutos debería volver al establecimiento bancario donde trabajaba, para el expediente vespertino. Dejando su residencia, en el suburbio, tomó la motocicleta y partió, veloz. Algunas calles más adelante vio a un amigo con quien deseaba charlar. Impulsivamente, accionó los frenos con fuerza. Había llovido hacía poco; el asfalto estaba escurridizo… ¡Fue lo suficiente para que derrapara espectacularmente!

El motociclista dio el tradicional “raspado” en el asfalto, hiriéndose en los brazos, piernas y tórax. Su ropa estaba hecha añicos, había sangre profusamente esparciéndose… Pálido, casi desfallecido, el accidentado fue llevado inmediatamente a un puesto de socorro. Felizmente no había daños más serios. Apenas el susto y excoriaciones generalizadas. La mayor herida, en el brazo derecho, quince puntos…

Increíble la falta de fracturas, ¡teniendo en cuenta la velocidad a la que conducía! No obstante, Pancora estaba fastidiado. Al final, el accidente trajo problemas a la promoción, con perjuicio para la entidad asistencial. Los Espíritus bien podían haberle ayudado. Muy débil, expuso su contrariedad al orientador espiritual, en la reunión mediúmnica realizada en su hogar con el propósito de confortarlo.

El Espíritu oyó atento sus quejas y respondió, por la psicofonía mediúmnica:

– El amigo tiene razón. Considere, mientras, que tenemos limitaciones y no siempre conseguimos proteger con eficiencia a nuestros colaboradores encarnados, principalmente cuando hacen lo que no es debido, como frenar bruscamente una moto en una pista escurridiza. Para evitar el accidente tendríamos que invertir las leyes de la Física. No fuimos, no obstante, totalmente incapaces y el derrape no tuvo consecuencias funestas porque varios compañeros se movieron para ampararlo en la caída. ¡Usted no imagina el trabajo que tuvimos para evitar que los huesos no se rompieran!

*****

Es imposible a la Espiritualidad evitar enteramente hechos de esa naturaleza, incluso cuando no formen parte del cuadro de las pruebas humanas. Está el libre albedrío y la fragilidad de los tutelados de la Tierra. Pero no faltan amparos espirituales, evitando lo peor, cuando las personas envueltas se hagan instrumentos legítimos del Bien, identificándose por el empeño consciente y constante de servir.

Richard Simonetti

Extraído del libro "Cruzando la calle"