|
Algo que pocas veces paramos para pensar es el poder de nuestro pensamiento. El poder de nuestro pensamiento es algo tan especial, que podemos decir, sin miedo a errar, que el pensamiento es la fuerza más poderosa que tenemos en el mundo. No existe fuerza nuclear, fuerza electromagnética, fuerza de atracción gravitacional que resista el poder del pensamiento.
Todos sabemos que nuestros pensamientos son forjados en ondas. La psicología formal estableció, en la década de 1950 del siglo XX, que los pensamientos humanos son de características electromagnéticas y por causa de eso, tenemos que convenir que el pensamiento humano interviene en todo lo que sea eléctrico, en todo lo que sea magnético. Ahí, pensamos. ¿Qué existe, en este mundo, que no tenga características eléctricas? Porque todo es compuesto de átomos y los átomos son compuestos de electrones, con sus protones, con sus neutrones.
Es de ese modo que vemos que, en todas las cosas, existirá la posibilidad de que la mente electromagnética, los pensamientos electromagnéticos interactúen con todo lo que existe. De ese modo, pasamos a entender la fuerza de nuestros pensamientos. Por esta razón, todos nosotros, seres humanos, tenemos nuestra capacidad de influenciar aquel, aquella persona y de influenciar a nosotros mismos. Del mismo modo las personas tienen el poder de influenciarnos. Veamos cómo somos influenciados por artistas, por deportistas, por políticos, por vecinos, por amigos, por enemigos. Una palabra que la persona nos diga, un mensaje que la persona nos pase, una música que nos canten, un movimiento especial, hace con que nosotros pasemos a dedicarle una atención y someternos al imperio de su pensamiento. Y, muchas veces, esos individuos ni saben que existimos, pero nosotros los apreciamos de lejos y nos dejamos rendir por sus pensamientos.
Ahora, del mismo modo que eso ocurre aquí en el mundo, donde estamos en el cuerpo físico, realizando la peripecia de la existencia, eso ocurre también entre nosotros y aquellos que ya salieron del cuerpo físico. Aquellos que son llamados seres espirituales, almas del otro mundo, o simplemente Espíritus. Algunos los llaman los muertos. ¿Cómo esa relación puede darse? Lo que pasa es que, tanto cuanto nosotros, los desencarnados, los muertos, también emiten pensamientos. Ellos también piensan, ellos también cargan su mente. Gracias a eso se establecen esos vínculos entre nosotros y ellos, entre ellos y nosotros. De acuerdo con las cosas que hablamos, que pensamos, que nos gusta en la vida, entramos en la sintonía de esas criaturas espirituales, y esa sintonía significa un proceso de aproximación.
Sin, del griego, significa aproximarse, y nos aproximamos psíquicamente uno del otro. Volviéndonos personas simpáticas y, de ese modo, pasa a haber una interferencia de uno sobre el otro. Si nosotros, por nuestros actos, pensamientos, por nuestro tipo de vida, nos volvemos simpáticos a Espíritus nobles, a las criaturas nobles del mundo invisible, mejor para nosotros, porque comúnmente son ellos que nos dirigen. Pero, si nos volvemos simpáticos a Espíritus negativos, viciosos, atormentados, no tengamos dudas de que nuestra vida será muy amarga, porque es común, son ellos que nos dirigen, los seres espirituales. Pasamos a prestarles obediencia, en función del estilo de vida que adoptamos y, por esa razón, vale la pena pensar en la influencia que los Espíritus pueden imponer o realizar sobre nuestras vidas. La verdad es que ellos nos influencian. Si fueran Espíritus de bien, nos influenciarían para el bien, para el amor, para la paz, para la alegría de vivir, de crecer, de progresar. Si son entidades nefastas, Espíritus envidiosos como aquellos que hay entre nosotros en la Tierra, nuestra vida estará en apuros, porque esas entidades no nos dejaran avanzar, se encargaran de nuestro ritmo y nos perturbaran demasiado.
* * *
Una vez que permitimos que esos Espíritus perturben nuestra vida, estaremos en sus manos, porque somos nosotros los que les abrimos las puertas. Al final de cuentas, ese proceso de sintonía, ese proceso de simpatía, no ocurre en función de que nosotros creamos en los Espíritus. Hay mucha gente que no cree en Espíritus, pero ni por eso impide que ellos se acerquen. El hecho de que un ciego de nacimiento no admita la existencia del sol, no hace con que el sol deje de existir. Entonces, no importa si el individuo no cree de las cuestiones espirituales, si es ateo o materialista. El hecho es que sus actitudes llaman para su convivencia mental seres de la misma índole, seres negativos que quieren sacar provecho de esa incoherencia, de esa ingenuidad, de esa jugarreta mental. Del mismo modo que las actitudes buenas, las actitudes dignas, las actitudes nobles facultan la aparición de seres espirituales notables, el acercamiento, la aproximación de entidades espirituales de alto nivel, que estarán invistiendo en nuestras mejores posibilidades.
Alguien preguntara: ¿Pero donde esta nuestro ángel guardián? ¿Sera que nuestro ángel guardián, nuestro guía espiritual, no impedirá esa acción nefasta de entidades perturbadoras? Sería la misma pregunta hecha aquí en la tierra para padres de drogadictos, padres y madres de prostituidos, padres y madres de hijos criminales. ¿Dónde están esos padres? Es que los padres respetan el libre albedrio de los hijos y, llega un punto que esos padres no pueden hacer nada mas, delante de la libertad que sus hijos tienen de actuar. Nuestros ángeles guardianes nos inspiran para el bien, nos proponen cosas para el bien, pero ellos no pueden vivir nuestra experiencia, ellos no pueden vivir en nuestro lugar. Es muy común que, aquí en la tierra, demos a las personas determinadas acciones que son nuestras, atribuimos a terceros determinadas reacciones que son nuestras. Es muy común que veamos jóvenes mal dirigidos y digamos que eso es culpa de sus amigos, de sus malos colegas. Vemos hombres, padres de familia que caminaron rutas, inciertas, negativas, que se aferraron al alcoholismo, y es común que esposas, que familiares digan que fue por causa de los malos amigos, de los malos colegas, de los malos compañeros. Pero, es siempre valido preguntarnos: ¿Esas criaturas tan buenas, tan especiales, nuestro hijo, esposo, esposa, amigo, porque decidieron seguir a los malos amigos, a los malos compañeros? ¿Por qué decidieron usar sus malos ejemplos? Es porque ellos no eran tan buenos como nos imaginábamos, o eran buenos y frágiles, incapaces de decir no, donde será necesario decir no.
En el mundo en que vivimos, vale la pena tener esa posibilidad de decir si y de decir no. La sugestión para el error, para el mal, para la sombra, cuando lo aceptamos, el problema ya no es más del sugestionador. Nosotros aceptamos, el problema es nuestro. También cuando los buenos Espíritus nos convidan al bien, a la práctica del amor, a la vivencia de la paz y nosotros aceptamos, nuestro discernimiento nos mando aceptar, ya somos nosotros, no es más el benefactor, nosotros aceptamos su sugestión. Entonces esa buena acción, está bajo nuestra responsabilidad. Es por eso que aquí en la Tierra acostumbramos a decir así: Dime con quién andas y te diré quién eres. Es un dicho muy conocido, pero los Espíritu lo utilizan de otra forma, ellos acostumbran a decir para nosotros: Dime quien eres y yo te diré con quién andas. Porque, por nuestra manera de ser, atraemos entidades positivas o entidades negativas para nuestra convivencia psíquica.
De una cosa no podemos dudar. En la tierra, todos sufrimos influencia espiritual, todos nosotros. Porque ellos pueden influenciar en nuestros pensamientos y en nuestros actos, en la pauta de nuestras vidas, porque comúnmente son ellos que nos dirigen. Si quisiéramos ser dirigidos por nobles criaturas, por Espíritus del bien, por verdaderos ángeles luminosos, basta tener una vida digna y noble, a pesar de todas las luchas, buscar a Dios, la búsqueda para vivir las lecciones de Dios, amando al prójimo y teniendo nuestro Padre por amado encima de todas las cosas.
Raúl Teixeira.
Transcrição do Programa Vida e Valores, de número 132, apresentado por Raul Teixeira, sob coordenação da Federação Espírita do Paraná. Programa gravado em janeiro de 2008. Exibido pela NET, Canal 20, Curitiba, no dia 31.08.2008. Em 08.01.2009. Traducido por Jacob
|