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Es muy importante pensar en nuestra capacidad de escoger. En cada momento de nuestra vida, en cada gesto de nuestra vida, el escoger es nuestro. Indudablemente, escoger es nuestro. Cada vez que queremos valorar el porqué las cosas están yendo bien, o no están yendo bien, comprendemos el tipo de opción que estamos haciendo. A partir de eso, comenzamos a sentir que todos nuestros movimientos son dictados por nuestra libre voluntad.
Escogemos para nuestra felicidad, escogemos para nuestra infelicidad. Cada vez que escogemos al cónyuge, a la pareja, al enamorado, a la enamorada, precisamos tener en mente que estamos buscando a alguien que sea afín con nosotros, que este junto a nosotros con quien podamos compartir la vida y ese escoger, necesita ser bien hecho.
No podemos escoger de escantillón una persona que se vio una primera vez y suponer que haya surgido un amor a primera vista, que dispense poco a poco ese conocimiento, con prudencia, que necesitamos tener uno del otro. Con todo eso averiguamos que, al fin y al cabo, no conocemos bien a las personas. Es muy complicada esa cuestión de escoger, pero tenemos que escoger, es nuestra opción. Cuando pensamos en el alimento que queremos para cada día, que tipo de comida que queremos hacer, el escoger es nuestro. Si escogemos alimentos de grasa, alimentos condimentados, alimentos leves, vegetaríamos, la elección es nuestra. Nuestra condición orgánica a partir de ahí estará definida en función de aquello que escogemos para nuestra alimentación.
La forma como deseamos educar a los propios hijos. ¿Cómo vamos a conducir a nuestra prole? ¿Vamos a educarla en una religión, en que religión? ¿Vamos a trabajar con ella, el pensamiento político de la familia, vamos a enseñar a nuestros hijos a ver el mundo, a comprender a las personas a tener la dulzura de las palomas y la prudencia de las serpientes? ¿Cómo es que, al final, queremos educar a nuestros hijos? ¿Vamos a educarlos para que ellos sean los mejores de la calle, del edificio, de la escuela, del barrio, o para que ellos sean mejores de lo que ellos mismos a cada día?
Nosotros tomamos las decisiones y, a partir de eso, la vida queda en nuestras manos. Es cierto que hay cosas que, aun habiendo elegido, la decisión final no es nuestra. A veces, queremos determinada cosas pero, estamos sometidos a la voluntad de otros individuos. Así pasa en la política, por ejemplo. Queremos que nuestra ciudad sea pacifica, sea ordenada, sea limpia, pero hay cosas que no dependen de nosotros. Hay individuos que fueron preparados, elegidos, escogidos, para atender a las cuestiones, entonces, huyen a nuestra altura. Pero aun así, en la condición de ciudadanos, podremos presionar, hacer movimientos, dirigirnos a las autoridades, dirigirnos a los periódicos, nuestra elección, o podemos estar debidamente acomodados esperando que alguien resuelva por nosotros las cuestiones.
Es muy importante que tengamos esa visión de que nuestra vida está amarrada a decisiones que tomamos. Y escoger alguna cosa que no es tan simple. Si no aprendemos que la vida que llevaremos estará en función de las decisiones que tomemos, no conseguiremos llegar a buen término. Comenzaremos a culpar a los otros las decisiones que son nuestras. Comenzaremos a decir que la culpa es del tiempo, es de los santos, es de Dios, es de la política cuando, en verdad, en la mayor parte de las veces, el problema está amarrado en lo que escogemos. Vale la pena pensar que lo que escogemos está vinculado a lo que llamamos libre albedrio. El libre albedrio es esa condición que todos tenemos de pensar lo que queremos para nuestra vida, de pensar cómo queremos las cosas para nuestra vida, y pasarnos a implementar porque, gracias a esas elecciones que hacemos, la vida nos responderá positiva o negativamente. Fue Jesús Cristo que estableció que la siembra nuestra es totalmente libre, no obstante la recogida será obligatoria.
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Esa cuestión de escoger es de hecho fundamental, porque nosotros escogemos todo: la ropa que nos vamos a poner, el calzado, el camino por donde vamos, donde queremos ir a comer en aquel día, o la cena, lo escogemos todo. Pero, es importantísima esta percepción de que nuestro escoger no debe ser una elección de cualquier manera. Se necesita escoger responsablemente. En cuanto no sepamos escoger responsablemente, nuestra vida con toda libertad, será casi siempre un caos.
El notable filósofo francés Jean-Paul Sartre llego a afirmar que estamos esclavizados a nuestra libertad. Es gracias a esa libertad que definimos las cosas de nuestra vida. Y por causa de esa libertad vemos personas como Adolf Hitler, que decidió hacer lo que hizo, usando su libertad. Al mismo tiempo descubrimos hombres como Gandhi, que podía haber sido un abogado bien realizado en Inglaterra donde se formo, en África del sur donde fue a trabajar. Pero, al ver la condición de los negros de su pueblo, el dominio de Inglaterra sobre la India y todo lo demás, el opto por abrir la mano a aquel estilo de vida que llevaba en África del sur, para ir a luchar junto a sus hermanos. Naturalmente nosotros pensamos que fue una elección suya. El opto. En vez de ganar solo para sí, el fue a trabajar junto a sus hermanos, a su pueblo, a su etnia.
Encontramos como escogió Madre Teresa de Calcuta. Madre Teresa era profesora de alumnas de clase media alta, y podría haber sido homenajeada siempre, mimada por sus alumnas, como era, amada por sus alumnas, quería mucho el trabajo que realizaba. Con todo, después de haber hecho el célebre viaje de vacaciones a Calcuta para conocer lo que pasaba en la ciudad, y habiendo visto lo que vio, Madre Teresa no se conformo, tomo su elección, uso de su libertad, escribió al Papa, porque ella querida dejar de ser profesora de la escuela cristiana, pero quería continuar trabajando por Cristo en otro frente. Hizo la opción, fue para Calcuta. Y la historia de Madre Teresa la conoció el mundo entero: una historia de libertad, una historia de opción, una historia de libre albedrio.
Si pensamos en los territorios del Espiritualismo, encontramos en el Espiritismo la figura de Chico Xavier. Podía haberse vuelto uno de los más ricos escritores del Brasil, si no tuviese asumido a su condición de médium. Y los libros asignados por aquellos seres espirituales viajaron por el mundo, se tradujeron en varias lenguas, llevando comodidad, orientación, luz, inspiración de bien a tanta gente. Escogió Chico, la opción que él hizo gracias a su libertad de escoger.
Encontramos personas que pueden ser honestas, pero escogen el camino de la deshonestidad. Tienen libertad para eso. Hayamos otras que pueden ser dignas, pero optan por el laberinto de la indignidad. Tiene libertad para eso. Otras se vuelven homicidas, suicidas, exactamente porque optaron por eso. Y porque optaron por eso, son responsables por las consecuencias de esa opción que hicieron. Libertad con Jesús es la opción que debemos hacer.
No estamos prohibidos de la distracción, al deporte, de enamorarnos, de casarnos, forma familia, de optar por nuestra profesión, de tener nuestro empleo, ganar nuestro dinero, ganar mucho dinero, pero que todo eso, fruto de nuestra elección, fruto de nuestra opción, este iluminado por la luz de Cristo. Solamente a partir de esa luz que la inspiración de Jesús proporciona sobre nuestras vidas, conseguiremos escoger positivamente, escogeremos para siempre, escogeremos para el bien.
Cabe a usted, mi hermano, mi hermana, cabe a cada uno de nosotros, hacer opciones inteligentes, escoger noblemente, como Jesús Cristo hizo cuando podía haber estado en el dominio de las estrellas, entre el ósculo de los astros. Opto por descender a la tierra a atender a los necesitados de auxilio.
Transcrição do Programa Vida e Valores, de número 107, apresentado por Raul Teixeira, sob coordenação da Federação Espírita do Paraná. Programa gravado em outubro de 2007. Exibido pela NET, Canal 20, Curitiba, no dia 22 de março de 2009. Em 13.07.2009.
Traducido por Jacob
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