|
En las líneas de la convivencia social, en las labores y actividades domésticas en los ensimismamientos también, encontramos situaciones variadas en que ocurren inserciones de los residuos del pasado de la reencarnación del individuo en las mallas del psiquismo actual. Complejos procesos de activación y reactivación psíquicas hacen desbordar, una que otra vez, antiguas memorias, reminiscencias que se enmarañan en la tejedura de los reflejos actuales, alterando en momentos o en largos periodos los contornos de la personalidad. A veces el individuo siéntese superior a los que lo cercan, aunque experiencia las horas del rebajamiento social. Otras veces, se atribuye en lo íntimo o en las expresiones externas, riquezas y poderío, aún estando en las alas de la mendicidad material.
Teniendo en cuenta los casos de desequilibrios mentales, que suscitan fantasías de variado porte y las situaciones en que el egoísmo alimentado se traviste de vanidad aterrorizadora, estaremos ante serios cuadros que reclaman los debidos cuidados. Veces innúmeras, el efecto de ciertas substancias químicas que tengan el don de penetrar las profundidades anímicas del ser, permite que afloren viejas inclinaciones o disposiciones, aun cuando bajo cautelosa asistencia de facultativos.
Algunos paisajes, diálogos específicos, molestias sutiles o fuertes, encuentros o reencuentros con determinadas personas, el uso de esa o de aquella indumentaria, ciertos paladares u olores, bajo presión obsesiva externa o en procesos espontáneos del alma misma, pueden propiciar la eclosión de recordaciones que no siempre son debidamente detectadas para que se dé la necesaria asistencia. En la mayoría de las ocasiones nadie se apercibe de esos "buceos" en el pretérito. En otras la situación es considerada como de otra procedencia, dejándose de atinar para la posibilidad de la comunicación del pasado en el presente del individuo encarnado.
Es cuando podemos comprender que la cortina que separa el pretérito de la actualidad del Espíritu es demasiado tenue, aguardando mayores y mejores estudios por parte de los que se dedican a tal menester, sea en el area de la Psicología, de la Psiquiatría, de la Educación o de otras Ciencias correlatas. Cuando ciertas obsesiones porfiadas revelen en tu mente; cuando sentimientos paradójicos te visiten el interior; cuando ese o aquel uso revuelva determinadas sensaciones que nada tengan que ver con tu realidad de ahora, o cuando percibas alteraciones comportamentales típicas de trastornos de la personalidad, será tiempo de insistir más en la oración, será tiempo de socorrerte de la fluidoterapia Espiritista para suavizar o eliminar el problema, antes que se generen situaciones más penosas, más complejas, más graves.
En cualquier circunstancia se torna necesario e inevitable buscar en Jesucristo la Fuente de Equilibrio en la cual se saciará el alma sedienta de estabilidad y de paz. A Él volvamos con devotamiento, entregándole la propia personalidad, a fin de que, cada día, aunque el ayer se infiltre en los paisajes de hoy, caminemos resolutos y nobles hacia la Luz que brilla adelante, preparándonos radiante mañana. "La instrucción espiritista no comprende sólo la enseñanza moral dada por los Espíritus, sino también el estudio de los hechos; a ella incumbe la teoría de todos los fenómenos, la investigación de las causas y, como consecuencia, la confirmación de lo que es posible y de lo que no lo es; en una palabra, la observación de todo aquello que puede hacer adelantar la ciencia."
(El Libro de los Médiums, 21 parte, cap. MCIX, litem 328).
Por el espíritu Camilo
Médium Raúl Teixeira Extraído del libro "Corrientes de luz"
|