Browse this website in:
Google
Web
Buscar en Luz Espiritual

La weblog Espirita de Mari

 

Radio Colombia Espirita

Hora local

Barcelona-España

La televisión espirita

 

En la doctrinacion PDF Imprimir E-mail
Raul Teixeira
Escrito por Administrador   
Miércoles, 13 de Abril de 2011 15:51

"Espíritu mudo y sordo, yo te ordeno: Sal de este joven..." Jesús (Mc. 9:25)

En las labores de atendimiento a los hermanos sufridores o trastornados del Mundo de los Espíritus, es necesario adoptar la postura de la comprensión, de la buena voluntad y de la paciencia, a fin de que se torne útil el intercambio, justificando los esfuerzos y dedicaciones de los Espíritus que planean las tareas de socorro para que se alcancen sus objetivos.

Al enseñar la Doctrina, será importante evocar la enseñanza de Jesucristo, el Excelso Orientador, que dejó claro que todo empeño de libertación del compañero del Espacio deberá tener su cimiento en una inabalable confianza en Dios, a Él entregándonos con sinceridad y grandiosidad del alma, que se expresan por medio de la humildad. Al socorrerse al hermano del Más Allá, en estado de odio, en explosión de venganza, se hace menester la indulgencia, el entendimiento fraterno, sin apoyo al mal, pero ajustándose a la fraternal empatía, relativamente al necesitado.

Ninguna arrogancia, que represente ácido en las expresiones verbales, ningún sentimentalismo que sería como una telaraña viscosa a detener los movimientos de la lucidez; ninguna gracia improcedente que signifique nota de desatención al compañero enfermo; ningún desafío o desacato, que se tornaría irreflexiva locura, una vez que siendo frágil la estructura moral de la mayoría de los individuos, ciertamente no resistiría a la embestida invisible, urdida en la provocación, ningún descontrol emocional, capaz de impregnar el diálogo con la sombra del desequilibrio, denotando la impropiedad de la clase de atendimiento y la inadaptación de quien lo realiza.

*

Para los que tienen la bendita ocasión de hablar con las almas sufridas de todo jaez, revélase imprescindible la unión mental con el Cristo, representado por los Espíritus Ennoblecidos que suelen orientar y conducir a las actividades bienhechoras, cuando el Equipo de servicios de los encarnados se encuentra en condiciones de merecer tal asistencia. Es de excelente aplicabilidad para el doctrinador, el hábito feliz de la oración, contricta y saludable, con que se eleva a niveles psíquicos superiores; la meditación profunda y honesta, en las que el meseguero busca ampliar los propios recursos de captación inspirativa, direccionando hacia la Luz los impulsos de su alma, la lectura que le amplíe los conocimientos generales sobre el tema de que trata, una logicidad y una ponderación que el entrenamiento y la perseveranza van estructurando, como conquista personal.

Además, se altea el respeto a la labor, sensibilizando el doctrinador que registrará la sublime misericordia de Dios para con las miserias humanas. Todo el obrero de la doctrinacion espiritista deberá entender que, al dialogar con lo Invisible, estará al frente de formidable espejo que lo capacitará a percibir, en sí mismo, lo que le sobra de males y vicios demostrados por el desencarnado, y lo cuanto de virtudes le falta, cuando se dirija a los Victoriosos que brillan en el Mundo Espiritista, cuando se presenten estimulando, iluminando, enseñando siempre.

Doctrinar en Espiritismo significa ejercitar el propio crecimiento y la propia libertación, promoviendo en el continuo trabajo, con esmero y denuedo, las alas con que avanzará para los cielos de la paz interior después de atendidos los compromisos para los cuales ciertamente fue preparado aun cuando en el Más Allá. Con Jesús, la determinación es la del amor, la ordenación es enérgica y fraterna, la orientación es coherente con aquello que se conoce por experiencia de vida. Doctrinar con Cristo es apuntar rumbo a la Luz, norteándose el doctrinador también por él. Es indicar la fuente de aguas cristalinas del perdón y del olvido del mal, saciándose en el mismo manantial para que en el transcurso de los días, la palabra humana de aquél que corrige y aconseja refleje el verbo del Señor enseñando las aleluyas de vida abundante, imperecible, transformando sentimientos y vidas para la glorificación del Amor, para el encuentro del alma con su Creador.

"¿Pueden combatirse las influencias de los Espíritus malos, moralizándolos? "Si; esto es lo que no se hace y es lo que no debe olvidarse de hacer, porque a menudo es una tarea que se os ha dado y quien vosotros debéis cumplir caritativa y religiosamente. Por sabios consejos puede incitárselos al arrepentimiento y activar su adelantamiento."

(El Libro de los Médiums, 21 parte, cap. XXIII, item 254, preg. 51).

Por el espíritu Camilo

Médium J.Raúl Teixeira
Extraído del libro "Corriente de luz"