Browse this website in:
Google
Web
Buscar en Luz Espiritual

La weblog Espirita de Mari

 

Radio Colombia Espirita

Hora local

Barcelona-España

La televisión espirita

 

Instrumentos mediumnico PDF Imprimir E-mail
Raul Teixeira
Escrito por Administrador   
Lunes, 14 de Marzo de 2011 16:59

En el esfuerzo de cooperar con los Prepuestos de Jesús, en socorro a los hermanos enfermos del mundo invisible y a los atormentados de la vereda humana, no se deben olvidar las responsabilidades que caben a cada uno. Comprendiéndose el trance mediúmnico como un proceso de unión psicoeléctrico, basado en la estructura del sistema nervioso central y en las diferentes propiedades del cuerpo periespiritual, es notoria la participación del ser humano como un todo, a fin de que todo ocurra dentro de los niveles de madurez y engrandecimiento que se hacen necesarios.

El cirujano atenderá a la cirugía, previamente marcada, a fin de socorrer al paciente necesitado. No obstante, si ese paciente no se impone a las disciplinas debidas, orientadas por el profesional, no podrá aguardar buen éxito de la empresa médica y, ciertamente, estará corriendo riesgos imprevisibles que serían innecesarios.

El ingeniero calculará todo el material que utilizarse en importante construcción para el progreso colectivo y para el beneficio general. Sin embargo, si los encargados utilizan material de mala calidad, fuera de las especificaciones, y no respetan las bases calculadas y las normas prescritas, no se quejarán, más tarde, de los perjuicios o de los desastres habidos en función de la incuria.

El profesor todo hará por el aprendizaje del alumno, orientando estudios, indicando literaturas, acompañándole los pasos en la esfera de sus conocimientos y habilidades. No obstante, si el discípulo se presenta negligente, irresponsable frente a las lecciones con que debiera ilustrarse, no podrá admirarse de los retrasos ni de los procesos de suspensiones que lo impedirán de avanzar. En mediumnidad se da algo muy similar. Los Hermanos de lo Infinito recomiendan cuidados y disciplinas, reflexión y estudio, vivencia sana y sentido común a fin de proporcionar excelentes ocasiones de buen atendimiento con Cristo, y dando oportunidad al propio crecimiento del intermediario encarnado. Pero, si tales sugerencias no son atendidas, si el medianero no se da al trabajo de bruñimiento propio, estudiando para mejor comprender, meditando a fin de conocer el propio íntimo, no se podrá quejar del entorno de tormentos en que se fijará ni deberá evocar protección superior si, a su vez, se deja al acaso, aconsejándose con la pereza y la intemperancia que son, entre otros factores, puertas abiertas a las obsesiones.

Todo y cualquier médium es responsable por la calidad del fenómeno que vehicula. Así, en tu movimentación diaria, oirás sobre todos los asuntos y temas que llegarán a tus oídos, por medio de conversaciones variadas y noticiarios, agradables unos, enfadoso otros, infelices muchos. Aun así, procurarás seleccionar los elementos que te puedan enriquecer el entendimiento de las cosas, dejando en plano secundario, cuando no los consigas olvidar, todo lo que te pueda perturbar la mente, considerando tus compromisos psíquicos. Recogerás en la retina las imágenes variadas de lo cotidiano. Las escenas grotescas de la violencia en las calles; la crueldad de la indiferencia y de la falta de respeto en muchos sectores del atendimiento público; los rituales apelativos del erotismo en las revistas y periódicos de los quioscos, en los gestos y en los trajes; la miseria que habita las aceras y los barrios infectos cuanto los excesos de los que exhiben poder y boato en pleno delirio de la vanidad, sabrás clasificar cada cuadro y sus matices a fin de que no te aturdas, ni te desequilibres, aunque no siempre puedas evadirte de los compromisos e indignaciones comprensibles en tu experiencia humana, pero que deberás controlar, pensando en la interferencia perturbadora que podrás sufrir en tus deberes psíquicos.

Viveras los conflictos del propio íntimo ante las circunstancias más distintas. A medida que se pasen los días, buscarás profundizar el conocimiento de ti mismo, evitando que tales embates entre los valores y los desvalores del alma, provoquen desarmonías en las experiencias del psiquismo bajo tu responsabilidad. De ese modo, los comunicantes espirituales podrán alucinarse en el dolor o en la revuelta, podrán estar embotados por la amargura o hallarse en explosiones de violencia, porque el médium contará con la posibilidad de la vigilancia, procurando filtrar debidamente, coherentemente, el comunicado de que se ve instrumento, en virtud de los ejercicios de organización mental y de disciplina moral que realiza todos los días en la pauta de su actividad humana.

Muchos son los que buscan informaciones respecto de los modos por los cuales se podrá desarrollar mejor la mediumnidad o educarla para servir con mayor provecho. Es necesario que se entienda, en ese caso, que a medida que el individuo con deberes mediúmnicos se renueva y se amplía, como criatura humana, cuanto más progresa como ser, conociendo más, amando más, sintiendo más y siendo mejor persona, obviamente sus características mediúmnicas, sean cuales sean, igualmente se desarrollaran. No hay milagros bajo los Cielos. Todo es fruto de ingentes esfuerzos, de arduos trabajos, en pro de la evolución deseada. Al ponerte en la labor de la mediumnidad, es bueno que sepas que los pruritos de desarmonía que te visiten llegados del exterior, los excesos de que seas vehículo o las impropiedades morales a las cuales te acomodes, correrán por tu cuenta, una vez que el Señor te confía los talentos mediúmnicos para que, sabiendo usarlos para el bien de todos y el tuyo, te hagas cooperador consciente y digno de la construcción del Reino de Luz a inaugurarse en la Tierra, pronto, con tu participación efectiva.

"¿El desarrollo de la mediurnnidad está en razón del desarrollo moral del médium? "

No; la facultad propiamente dicha depende del organismo; ella es independiente de la moral; no sucede lo mismo con el uso, que puede ser más menos bueno, según las cualidades del médium." (El Libro de los Médiums, 2a parte, cap. XX, litem 226, preg.

Por el espíritu Camilo

Médium J. Raúl Teixeira
Extraído del libro "corrientes de luz"