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Si es correcto que, a fin de perfeccionar su arte, el artista se esmera en reproducirlo por medio de continuados ensayos. Si es real que el atleta, para alcanzar la superación de su propio record, dedícase prolongadamente a severos entrenamientos. Si es verdad que de modo a mejorar su actuación, el médico se profundiza en las lecciones de anatomía, de farmacología y otras asignaturas importantes, tanto cuanto lo hace el ingeniero con su área de conocimiento, y el labrador mejor se integra al conocimiento de semillas y vientos, lluvias y terrenos, así también debe hacer aquél que se presenta para el servicio de intercambio mediúmnico, en las bases del Espiritismo. Es indiscutible la necesidad del ejercicio para la ampliación de los recursos mediúmnicos que, entonces, tendrán su expresión cristalina dispuesta en líneas de equilibrio de lúcidas disciplinas.
Muy común que encontremos médiums incipientes, desconociendo que, aunque el fenómeno de orden mediúmnico sea promovido por los desencarnados, la contribución del encarnado es de imprescindible valor para el desempeño de la lid. Varios descuidando las responsabilidades que dicen querer asumir, pasan todas las horas del día, o la mayor parte de ellas, con la mente sumergida en problemas de orden inmediato al campo material, o en interminables gracias, sin guardarse, por lo menos durante algunos minutos, en la reserva de la meditación, de la reflexión, que les conferiría profundización de recursos y mayor integración psíquica con los Espíritus que los desean orientar en la promisora tarea en nombre del Señor.
Muchos admiten que bastará con la asistencia hebdomadaria a las reuniones prácticas de mediumnidad para que los Mensajeros les venzan la inercia mental o la conturbación interior, proporcionándoles milagrosos y bombásticos fenómenos. El Maestro Jesús nos dijo: "Haz tu parte y los Cielos te ayudarán". Urge pues hacerla. Cuando estés en servicio mediúmnico, dedícate a Jesús con entusiasmo y devotamiento, sin aplazar los compromisos remisores, en la producción de lo mejor. Verifica cómo están tus enchufes psíquicos; analiza preocupaciones y ocupaciones mentales, al lado de aquello que proyectas al exterior por medio de las actitudes. Modifica la dinámica de tu día, ofreciendo al Señor, sincera y profundamente, tu sensibilidad. Procura no desgastarte por nonadas, ni pasar recibo a provocaciones sombrías y desestabilizadoras de tu programa de equilibrio.
Resuelve lo que te sea posible sin alarido dispensable y alza la cámara mental para que recojas la superior inspiración de los Espíritus Egregios. No son los bienhechores que carecen de tus elementos psicofísicos, pero una multitud de sufridores se acerca a tus facultades mediúmnicas, a fin de que sean atendidos, socorridos, por medio de tus estructuras paranormales. Sensibilízate con esos gritos que te llegan del Más Allá y renuévate fiel y noblemente. Estudia la Doctrina veneranda que te esclarece, elucidando enigmas tuyos y de otros. Afírmate en los ejercicios felices de la caridad, de la tranquilización interior, del direccionamiento mental hacia los objetivos superiores de la Vida, y guarda la certeza de que, asociando a todo eso la oración, como fuente de nutrición para tu ser, hallarás en la práctica mediúmnica Espiritista el estuario de paz por el servicio prestado, evitando cuando en trabajo de intercambio, los áridos momentos de presencia corporal y ausencia psíquica del ambiente de la reunión, por los muchos ruegos que te requisitan atención en otra parte, incesantemente.
Cristo cuenta contigo, de forma a disminuir los sufrimientos y tormentos de los dos mundos, el físico y el Espiritual. Júntate a Él en la misma disposición, perfeccionando en el respetuoso ejercicio tus facultades aún sencillas, poniéndolas en la pauta del eterno bien, sin tardanza o acomodación. "Aquí tenéis por qué es preciso que los jefes de los grupos espiritistas estén dotados de un tacto exquisito y de suma sagacidad para discernir las comunicaciones auténticas de aquéllas que no lo son y para no herir a aquéllos que se Ilusionan a sí mismos." (El Libro de los Médiumg, 2 parte, cap. XX, ítem 230, párrafo 5
Por el espíritu Camilo
Médium J.Raúl Teixeira Extraído del libro "Corriente de luz "
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