Browse this website in:
Google
Web
Buscar en Luz Espiritual

La weblog Espirita de Mari

 

Radio Colombia Espirita

Hora local

Barcelona-España

La televisión espirita

 

Videncia mediúmnica PDF Imprimir E-mail
Raul Teixeira
Escrito por Administrador   
Viernes, 25 de Febrero de 2011 16:43

Dentre las innumerables medianimidades de las cuales son portadores los individuos, en las arcas de sus compromisos psíquicos, se ubica la videncia, o sea, la capacidad que ciertas personas tienen de entrever los desencarnados, sea en estado de profundo trance mediúmnico o por medio de percepciones ligeras, no obstante auténticas, aun cuando en estado de normalidad fuera de cualquier trance.

En El Libro de los Médiums, Allan Kardec, al estudiar la cuestión en el capítulo XIV, ítems 167 a 171, analiza con raciocinio muy claro y con lógica excepcional, los más importantes puntos que entran en la práctica de la mediumnidad de videncia, dejando nítidamente la certeza de que es la clase de mediumnidad una de las que presenta gran dificultad de comprobarse. No han sido pocos los casos en que personas diversas se engríen por la propia exaltación, creyendo ver cosas que no están ocurriendo deveras, en los paisajes espirituales. En esa ocasión se hace oportunísima la orientación del Codificador cuando informa que aunque se pueda desarrollar tal facultad, es conveniente esperar su maduración natural, sin que la provoquemos, ansiosamente, teniendo en vista los riesgos innecesarios a que el provocador estaría expuesto.

Es aún, de las clases de mediumnidades, la videncia, la que ofrece gran dificultad en identificar su realidad, en razón de los componentes psíquicos, de las creaciones mentales del médium. ¿Quién podrá decir que determinada persona no esté viendo, verdaderamente, eso o aquello? ¿ quién garantizará que lo esté? ¿Por qué se hace dificultosa toda esa afirmación? Tornase difícil al considerarse que el individuo podrá estar viendo, verdaderamente las imágenes que dice ver, cierto de que registra el mundo de los Espíritus, cuando esté visualizando las construcciones de la propia imaginación. De hecho, está viendo, pero ve las propias producciones. Por eso la alusión de Kardec, cuando dice que "son raros y hay mucho que desconfiar de los que se atribuyen poseer esa facultad.

Un enorme grupo de personas tiene predilección especial por decirse vidente, como si la videncia fuera la percepción que le abriese las puertas del prestigio, de la fama, confiriendo importancia a su detentor, sin atinar con el tributo de responsabilidad que pesa sobre los hombros de los que tienen los ojos abiertos para lo Invisible, una vez que las Entidades comunes no perdonan aquéllos que les invadiera los dominios de actuación, gracias a la videncia mediúmnica. No son pocos los que dicen estar viendo luces, muchas luces, sin que eso quiera decir absolutamente nada, ante la estuante mediumnidad que dilata la visión del hombre. Otros ven "bultos" al lado de alguien, sin cualquier dato más concluyente, alejando su afirmativa sin valor, una vez que bultos y luces sin cualquier sentido pueden muy bien representar problemas de visión, dificultades oftálmicas de esos “videntes".

Hay muchos desajustes psíquicos siendo bautizados como videncia mediúmnica, del mismo modo que hay verdadera psicovidencia tomada domo esquizofrenia y locura, en varios sitios donde los infortunados sensitivos se hallan, sin el apoyo de alguien que los auxilie a colocar en buenos carriles la bendita facultad. Cuando el Codificador del Espiritismo propone que no se debe dar crédito a los que se hacen pasar por videntes, no es por una posición de incredulidad gratuita o porfiada mala gana. Es solamente para que se puedan obtener las "pruebas positivas de que las visiones se relacionan con lo correcto, con lo verídico, y no significa tan solamente la explosión de la mente excitada de imprudentes o ilusionadas criaturas".

El Espiritismo es doctrina de sentido común. Urge que se aplique la razón, a fin de discernirse sobre todas las cosas, principalmente acerca de cuestiones mediúmnicas, donde se halle actuando cada persona. Aunque esté manchada la facultad de la videncia por muchos que se inculcan poseerla, cabe a ti el esfuerzo de la honestidad, del estudio de tu percepción y de la reflexión, en provecho de tu propio equilibrio y de la seguridad de los que se apoyen en tus observaciones de lo Infinito, a fin de que te conviertas en abnegado instrumento de Cristo, en esos días de obscurantismo moral y de tantos sufrimientos que estallan como látigos de fuego sobre el dorso de la Humanidad ansiosa y desolada, que espera de los emisarios del Señor el socorro y la orientación de que carecen, en el largo camino de redención inaplazable.

"¿Cómo distinguiremos si el Espíritu que responde es el del médium o el de un Espíritu extraño? "En la naturaleza de las comunicaciones, estudiad las circunstancias y el lenguaje, y os daréis cuenta. sobre todo en el estado de sonambulismo o de éxtasis es cuando el Espíritu del médium se manifiesta, porque entonces es más libre, pero en el estado normal es más difícil. Por lo demás hay respuestas que es imposible atribuirle; por esto os decimos que estudiéis y observéis." (El Libro de los médiums, 2a parte, cap. X IX iten 223, preg 3)

Por el espíritu Camilo Médium

J. Raúl Teixeira
Extraído del libro "Corriente de luz"