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A la juventud hay que explicarle como son, por que y como se producen los fenómenos.
-Buenas noches.
-Dios bendito nos bendiga a todos y nos dé Su Luz sacrosanta.
-En poco tiempo (que no constituye nada para la eternidad) ha dado la ciencia espiritista un paso gigantesco, porque de las informaciones recibidas en sitios muy ocultos; en lugares de absoluto secreto, en los cuales tenían que comprometerse o juramentarse y decir que respetaban en absoluto el silencio, porque de lo contrario serían maltratados, deportados y perseguidos, habéis dado ese avance tan grandioso que, nacionalmente, se habla ya con entera libertad de nuestros temas. Figuraos qué distancia tan enorme recorrida en tan corto tiempo. Bien sabéis que el conocimiento tiene muchas escalas. Está sujeto a un diapasón en el cual hay que ir templando las cuerdas que corresponden.
Hay un sector de la humanidad que odia y niega por sistema; que no quiere saber nada de lo divino ni de lo espirita. Eso hace mucho daño, pero ya habéis comprobado que para el progreso no hay obstáculos. Hay otra escala un poco superior que entiende y no quiere entender, que sabe y no le conviene saber; que dice, sabiendo lo que dice y que no es lo que siente; que incluso afirma cosas que no acepta íntimamente: son los indecisos que tanto daño hacen, pero la fuerza arrolladora de la Verdad los sepultará ante la opinión de la mayoría. Hay otra escala superior de los que saben comprender y estudiar a fondo, pero que también son tímidos. No niegan, pero no publican lo que saben, guardan sus creencias de manera reservada y sólo algunas veces, de una forma oportuna, dicen algo de la Verdad, que, dada la libertad que va existiendo, pierden actualidad y mérito, pero deberían decir lo que saben y saben perfectamente lo que en cada momento hay que decir.
Existe, en fin, la escala más decidida y activa que es la que está presionando ahora: la juventud, que es la energía y el deseo profundo de saber. Que no se le puede decir que hay fenómenos paranormales; hay que explicarles cómo son, por qué y cómo se producen. Todo eso es el anhelo que tiene la nueva generación que quiere saber para progresar. La iniciación de toda inquietud por un conocimiento más amplio comienza cuando se es joven y mejora y consolida durante la existencia del hombre. Esos que ansían saber ahora con detalle el proceso de todos los fenómenos serán los que darán poderoso impulso a la verdadera investigación, despertando las conciencias para que todos vean claro, para que el hombre pueda decir la verdad, cómo es, por qué es y en qué condiciones y cuándo se manifiesta, y al propio tiempo descubrir a los que se resisten a oírla, comprenderla y aceptarla.
Ese es el camino de la evolución que debe seguir la humanidad para bien de todos, individual y colectivamente. Vosotros, entre tanto, seguir adelante vuestro apostolado. No os sofoquéis ni inquietéis. Tener paciencia, que surgirán hombres de la nueva generación que acogerán con fervor vuestros consejos y experiencias, propagándolas y exaltándolas. Entonces saldrá el sol grandioso para toda la humanidad, con nuevas leyes cósmicas para la nueva era, develando novísimos secretos que Dios ha previsto para entonces y que harán que el progreso se multiplique científica y moralmente en todos los órdenes para bien de toda la humanidad. Que seáis felices en vuestros propósitos y fuertes en la fe, y si así lo hacéis y pedís el bien colectivo y universal, recibiréis una gran parte de él, porque así reparte Dios a sus hijos los bienes cuando se lo merecen. Buenas noches, hermanos.
Extraído del libro "Desde la otra vida"
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