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Psicografia
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Escrito por Administrador
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Jueves, 26 de Enero de 2012 16:35 |
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Las promesas y el perdón de Dios que Jesús prometió a sus seguidores son tan verdaderas y positivas como la luz del sol; pero, al igual que nadie puede tener una idea exacta de la grandeza y belleza del mar hasta que lo contempla, así, el amor y perdón de Dios, hasta que no se comprende y experimenta, no se puede comprender cuánto significan.
El hombre creyente y el ateo se sienten igualmente impulsados a hablar de Dios: el uno porque lo ama y el otro porque no lo comprende. En la oración es preferible que participe el corazón y falten las palabras, que no que suenen éstas y no tome parte el corazón. Nunca veremos el sol naciente si mantenemos nuestras miradas en dirección al poniente. Igualmente, nunca comprenderemos las verdades divinas si en lugar de estudiarlas y analizarlas nos entregamos a satisfacer nuestras inclinaciones materialistas.
Extraído del libro "Desde la otra Vida"
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