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Ya no es preciso que os recatéis tanto de exponer vuestras ideas y convicciones.
-Buenas tardes tengamos en nombre de Dios. Debido a la carrera tan veloz con que se avecinan los acontecimientos, conviene mucho para vosotros y nosotros que no dejemos perder nuestro contacto porque, cumpliéndose un secreto de los muchísimos que tiene la Creación, esta comunicación y estos contactos inciden enormemente en la orientación a hermanos que se mueven en otras dimensiones. Y éstos y nosotros, junto con vosotros, formamos la cadena irrompible y continua del adelanto espiritual del mundo en que vivís y al que nosotros estamos aún sujetos; unos en forma espiritual y otros en forma semiespiritual. Son muy importantes estas sencillas reuniones por la trascendencia que os hemos expuesto. Vosotros y nosotros desconocemos la enorme cantidad de leyes grandiosas que tiene Dios preparadas para Sus hijos; pero aunque desconozcamos éstas, sabemos que nos servimos de aquellas que más nos afectan para nuestro bien y adelanto.
Si no recordamos mal, os hemos dicho muchas veces que estéis preparados, que estudiéis, que los acontecimientos se aproximan y tenéis y tenemos que actuar muy decidida y fuertemente. También os hemos dicho, cuando os sorprenden esos fenómenos que relatan los diarios y que consideráis como extraordinarios, que son las luces primeras que vienen iluminando a la nueva humanidad; que veréis cosas sorprendentes que os llenarán de júbilo porque confirmarán totalmente vuestras convicciones. Esas curaciones (las relatadas por la revista «Karma», 7 de agosto de 1974) son rigurosamente ciertas y existen muchísimas más; lo que ocurre es que son muy pocos todavía los hombres que tienen la valentía de exponerlas exactamente igual a como suceden, pero como «la luz no se puede esconder debajo del celemín», ni «las casas edificadas sobre un monte se pueden esconder», todos esos hechos comprobados dan lugar a una propaganda enorme, cuando se hacen público, como en estos casos. El mundo ha de cambiar.
La Teología, la Astrología, el Ocultismo, la Parapsicología, etc., etc., y todas las ideologías espiritualistas conocen esos fenómenos y los refieren en sus libros de un modo más o menos claro o más o menos fantásticamente, pero todas tocan estos hechos con más o menos detalle. Estáis en la transición enorme del planeta. Estamos todos también comprendidos en ella. Necesitáis además de esa fortaleza de ánimo, de ese enjuiciamiento que tenéis tan propio de los hombres que piensan rectamente y con sentido estricto de la VERDAD, precisáis de esa fe «que transporta las montañas» porque ahora estáis consumiendo las pruebas materiales que os son necesarias para alcanzar la libertad en vuestra trayectoria. Estas pruebas son muy duras y difíciles; por ello, cuanta mayor sea vuestra fe, mejor las podréis superar. Ya no es preciso que os recatéis tanto de exponer vuestras ideas y convicciones a los demás porque los que creéis que os van a hacer mal o a censurar, se hallan deseosos de saber estas cosas, pero no se atreven todavía a desprenderse de sus conceptos arraigados, aunque éstos no respondan totalmente a sus inquietudes. Lo mismo que los hombres que gobiernan, dirigen, predican o se suben en los pódiums para exponer sus ideas, van cambiando de actitud y postura porque las intransigencias saben que no conducen a buen puerto; así todos los hombres irán adaptándose a los nuevos tiempos y progresos. Pronto no se medirán a los hombres por su dinero, cargo o poder; se medirán por su recta conducta y por la forma clara de exponer públicamente la VERDAD de DIOS.
La humanidad en su progreso camina muy aprisa, pues así es preciso para situarse en el lugar que le corresponde en los espacios siderales. Pronto, al cambiar de posición vuestro mundo, se modificarán en él muchas cosas que no podéis suponer, pero que el Sol llegue a explotar, como se presume en ese artículo de «Karma» (7 de agosto de 1974), eso no ocurrirá. Lo que ocurrirá es que el Sol también modificará sus radiaciones respecto de la tierra para que su progreso sea más efectivo. Seguir adelante con mucho tesón y preparaos para nuevos acontecimientos políticos de importancia en vuestra patria, que se unirá a los adelantados del progreso dentro de algún tiempo. Las religiones, libremente, modificarán sus sistemas e intransigencias. Las verdades que conocen y ocultan porque no les convenía exponerlas, las darán a conocer públicamente y ello hará que se produzca una aproximación entre ellas y entre cuantos conocen y defienden las Leyes Divinas de amor y fraternidad.
-Quedaos con Dios, hermanos.
Extraído del libro "Desde la otra vida"
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