Browse this website in:
Google
Web
Buscar en Luz Espiritual

La weblog Espirita de Mari

 

Radio Colombia Espirita

Hora local

Barcelona-España

La televisión espirita

 

Todos los centros de investigación... PDF Imprimir E-mail
Psicografia
Escrito por Administrador   
Jueves, 08 de Diciembre de 2011 16:34

Todos los centros de investigación, con vivos deseos de saber, están constatando los fenómenos sostenidos por el espiritismo.

-Gloria al Padre Todopoderoso.

Vamos a referirnos muy brevemente, en plan de información, a detalles importantes que nos denuncian de una forma clara la expansión tan enorme que en el planeta está tomando lo espirita. Por muchos conductos des­conocidos aún, por innumerables médiums que están practicando el ben­dito trabajo de facilitar la comunicación de los espíritus, la Verdad está tomando una progresión asombrosa. Todas las clases sociales, todos los grados de inteligencia, culturales y religiosos, y todos los centros de investigación con deseo de saber más y más están constatando los fenómenos sostenidos por el Espiritismo.

En vuestra patria se observa en personas de elevada cultura una idea vehemente de conocer y saber más, porque comprenden que de esa fuente espiritualista pueden adquirir más amplias filosofías, leyes más exactas y conclusiones más definitivas y sólidas. Vosotros, en el limitado círculo en que os desenvolvéis, estáis cono­ciendo fenómenos y hechos que desconocíais hasta hoy. Vuestra forma de enjuiciar, enfocar y aceptar las leyes se ha modificado. Y como esa fuente prodigiosa de enseñanzas y de cultura es inagotable, el hombre ha de prepararse para estar dentro del radio de acción de esas grandezas científicas y morales.

Son ya muchos los hombres que piensan en Dios y que conocen las comunicaciones del más allá, porque las pruebas que han tenido les han convencido totalmente de su realidad. Os hemos dicho muchas veces que no perdáis el tiempo. Esta reco­mendación no la limitamos a vosotros, sino que la hacemos extensiva a todos los hombres. Os lo repetimos: ¡no perdáis el tiempo, hermanos queridos! Cada uno de vosotros y de nosotros tenemos una misión específica a desarrollar. Al mandato de esa Ley no podremos decir nunca no, sino sí, con la fuerza, el anhelo, el cariño y la amplitud de sentimientos de que dispongamos.

El progreso es indefinido, no detiene su marcha. A los mundos, como a todas las cosas creadas por Dios, les viene la hora de su transformación. Según mejoran los mundos, mejoran las inteligencias de sus moradores. Las inteligencias están al unísono con la luz que las almas pueden recibir. Los hombres ya vuelan con los ingenios espaciales a mundos descono­cidos por ellos hasta ahora. Saben que no tiene fin todo lo hecho por Dios. Que el espacio es inmenso y la creación es grande, sublime y exacta en todos sus fines y cometidos. Comprenden ciertamente que sin Dios no puede existir ni moverse nada y que la vida más microscópica como la más macroscópica pertenece sólo a El.

¡Hombres!, hacer el propósito firme y decidido de caminar, con sana intención y propósitos, hacia lo desconocido. Allí hallaréis la solución a muchos de vuestros problemas y apreciaréis lo mucho que ignoráis. Apren­deréis a purificar la fe, la esperanza, la caridad... Allí aprenderéis los mo­tivos inmensos que tiene Dios para dar tanta luz y tantos bienes a Sus hijos a fin de que progresen y adquieran la luz, y que todo ello se consigue trabajando y siendo útiles a todos, nunca vegetando en la pereza. Procurar caminar siempre en línea recta. La pendiente es muy pro­nunciada y hay que efectuar muchas paradas en el camino para reponer fuerzas. Repasar en todo momento el libro de vuestra vida para no volver a caer en el error. Mirar siempre de forma vertical, de abajo arriba, para que en el confín de esa trayectoria, en ese sendero que no tiene nunca fin, halléis la solución de todo cuanto os sea preciso para ser felices y alcanzar los altos grados de la espiritualidad.

Quisiéramos con toda nuestra alma y nuestro sentimiento ser para vosotros más útiles de lo que somos; pero todo será como Dios lo mande. Por muchos infortunios que tengáis no desmayar. Estar siempre erguidos para que la fe os fortalezca y la voluntad os salve. Saber todos que Dios quiere premiaros, pero también quiere que seáis dignos de recibir ese premio: amando, estudiando, luchando, creyendo y sufriendo...

Benditos seáis todos, benditos sean vuestros familiares y todos cuantos piensan en Dios, estudian Su obra y esperan Su bendición.

Buenas noches, queridos hermanos.

Extraído del libro "Desde la otra vida"