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Consagrar diariamente algunos minutos a la lectura de obras edificantes, olvidando los libros de naturaleza inferior, y prefiriendo, encima de todo, lo que, por alimento de la propia alma, sean sobre temas fundamentales de la Doctrina Espirita.
Luz ausente, tinieblas presente.
Dirigir primeramente las obras fundamentales del Espiritismo, para entrar en seguida en los sectores prácticos, en particular en lo que diga respeto a la mediumnidad.
Teoría meditada, acción segura.
Dentro del tiempo de que disponga, conocer las obras reunidas en la biblioteca del templo o núcleo doctrinario a que pertenezca.
Libro leído, idea renovada.
Apreciar con indulgencia las obras de combate al Espiritismo, comprendiéndoles el significado, callando defensas precipitadas o apasionadas, para recoger, con ellas advertencias y avisos destinados al perfeccionamiento de la obra que le compete.
Se vale el bien del mal, para hacerse mayor.
Ofrecer obras doctrinarias a los amigos, inclusive las que yacen mofándose sin mayor aplicación dentro de casa, escogiendo el género y el tipo de literatura que les pueda ofrecer instrucción y consuelo.
Libro noble, caminando para la ascensión.
Disciplinarse en la literatura, en lo que concierne a horarios y anotaciones, mejorando por sí mismo el propio aprovechamiento, no cansándose de repetir estudios para fijar la enseñanza.
Aprende más, quien estudia mejor.
Sin exclusión de autor o de tema versado, analizar minuciosamente las obras que venga a leer, para no sedimentar en el propio intimo los tóxicos intelectuales de falsos conceptos, tanto cuanto las absurdidades literarias en torno de las cuales giran las conversaciones enfermizas o sin provecho.
Los buenos y los malos pensamientos pueden nacer de composiciones del mismo alfabeto.
Divulgar, por todos los medios lícitos, los libros que esclarezcan los postulados espiritas, prestigiando las obras santificantes que objetivan el ingreso de la Humanidad en el ruta de la redención con Jesús.
La biblioteca espirita es vivero de luz.
“Examinad todo. Retened el bien” –Pablo (I Tesalonicenses, 5:21)
Espíritu Andre Luiz
Médium Waldo Vieira Extraído del libro “Conducta Espirita” Traducido por Jacob
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