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De alma agradecida y serena, bendecir la Naturaleza que lo anima, protegiendo, cuento posible, todos los seres y todas las cosas en la región en que respire.
La Naturaleza consubstancia al santuario en que la sabiduría de Dios se torna visible.
Preservar la pureza de las fuentes y la fertilidad del suelo.
Campo ayudado, pan garantizado.
Cooperar espontáneamente en la ampliación de pomares, tanto como auxiliar la arborización y la reforestación.
La vida vegetal es moldura protectora de la vida humana.
Prevenirse contra la destrucción y el despilfarro de las riquezas de la tierra en exploraciones abusivas, cuáles sean, la quema de los campos, la tala desordenada de los arboles generosos y el explosivo en la pesca.
El respeto a la Creación constituye deber simple.
Utilizar el tesoro de las plantas y de las flores en la ornamentación de orden general, moviendo riego y abono en la preservación que les es necesaria.
El auxilio al vegetal expresa gratitud en aquel que recibe los servicios.
Eximirse de retener improductivamente cualquier extensión de tierra sin cultivo o sin aplicación para fines elevados.
El desprecio deliberado por los recursos del suelo significa malversación de los favores del Padre.
Aplicar las fuerzas naturales como auxiliares terapéuticos en la cura de las variadas dolencias, principalmente el magnetismo puro del campo y de las playas, el aire libre y las aguas medicinales.
Toda la farmacopea viene de las reservas de la Naturaleza.
Hurtarse de vender criminosamente los recursos de la Naturaleza encontrados en la faja terrestre por las cuales se responsabilice.
El mayordomo será siempre llamado a cuentas.
“Pues somos cooperadores de Dios”- Pablo (I Corintios 3:9)
Espíritu Andre Luiz
Médium Waldo Vieira Extraído Del libro “Conducta Espirita” Traducido por Jacob
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