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Hoy tenemos la gran alegría PDF Imprimir E-mail
Psicografia
Escrito por Administrador   
Jueves, 04 de Agosto de 2011 14:36

Hoy tenemos la gran alegría de anunciaros que «el gran viajero» viene de camino.

-La luz de la sabiduría infinita se derrame sobre todos vosotros para que vuestra inteligencia, la sensibilidad de vuestra alma y cuanto tenéis de visión divina se multiplique para que de su gran misterio sea vuestra alma ilustrada convenientemente según merecéis cuantos estudiáis y leéis a cuantos estudiaron e investigaron fenómenos espíritas, porque ese ansia de conocer los secretos divinos, que aún no ha llegado el momento de que sean conocidos por todos, es muy digno de elogio. Siempre os aconsejamos que sepáis esperar y que vayáis estudiando los acontecimientos por etapas sucesivas para su mejor asimilación.

La investigación es eterna como eternos son los fenómenos y hechos inves­tigables. Hermanos de muy alto entendimiento al mío, a los que veneramos profundamente, nos dicen que os impregnéis de una profunda fe y espe­ranza, porque la esperanza es el anhelo bendito que nos sostiene indefinidamente. Todas las épocas cruciales tienen sus peculiares acontecimientos.

Las que han pasado quedaron escritas en la historia del planeta y de las almas de aquellas humanidades que las vivieron, y haciendo comparación de aquéllas y de las que se aproximan, el alma se alegra íntimamente porque observa el progreso adquirido por la mayoría de la humanidad y da gracias al Padre por acercarnos cada vez más a la perfección que El tiene señalada para todos Sus hijos. Hoy tenemos la gran alegría de anunciaros que “EL GRAN VIAJERO”, viene de camino. Los luceros ya están brillando con mucho más fulgor para iluminar los caminos siderales por donde ha de pasar el MAESTRO.

Los purísimos efluvios espirituales que le acompañan están incidiendo en la oscura y densa aura terrestre, purificándola y preparándola para facilitar Su llegada. Y nosotros, con todo el cariño que os profesamos, co­mo hermanos muy queridos que sois, os aconsejamos que anunciéis a los demás hombres de Su próxima llegada para que los que tengan pecados los rediman, se arrepientan y pidan a DIOS perdón antes de ser llamados a comparecer ante el «DIVINO VIAJERO». Los que tengan faltas graves y aún esté en sus manos poderlas redimir, que no se detengan, que no pierdan el tiempo. Que humildemente pidan perdón a quienes ofendieron, puesto que Dios, al comprobar su sincero arrepentimiento, les concederá el perdón antes de ser juzgados por el CRISTO.

Los que dirigen a otros, ignorando adrede que son sus hermanos, para mandarles como a seres inferiores, que cambien radicalmente su conducta. Que les manden, sí, pero enseñando, persuadiendo y haciéndoles ver que son partícipes y colaboradores en una labor común y no simples autómatas, porque a los ojos de DIOS todos somos Sus hijos muy queridos. Pronto serán llamados los dirigentes también a rendir cuentas ante el GRAN ESPÍRITU, y la forma en que hayan mandado y tratado a sus hermanos decidirá en la balanza Divina. Los que tienen ingresos fabulosos, los que acumulan riquezas excesi­vas: que sepan que están obrando contra la Ley de DIOS. Que las distri­buyan con equidad y en justicia y no olviden lo que nos dijo el MAESTRO: «Que los tesoros en la tierra, el orín y la polilla los consumen.»

Que atesoren, en cambio, bienes y riquezas para el cielo, «donde serán eter­nas». Que tengan muy en cuenta que la ambición tiene transcendencias muy dolorosas, ya que, en ese mismo libro donde van escribiendo sus egoísmos, leerán sus hijos y aprenderán los mismos defectos y pecados, de los cuales, a los ojos de DIOS, serán ellos los únicos responsables. Que se desprendan a tiempo de sus riquezas y egoísmos y podrán retor­nar a la paz del espíritu para presentarse dignos ante el GRAN JESÚS, que nos va a visitar muy pronto. A los que dais limosnas: No tocar las trompetas», ni exteriorizar vues­tras buenas acciones y obras porque al hacerlo así mancháis el nombre de DIOS cuando en Su nombre hacéis la limosna con ostentación. Recor­dar lo que el MAESTRO nos recomendó: «Que no sepa una mano lo que hace la otra.»

A los que estáis gobernando: no desgobernar las conciencias de vues­tros ciudadanos. Aplicarles la justicia que quisierais para vosotros. Ha­blarles como desearíais que os hablaran. No les ocultéis la verdadera situación económica o política por temor a perder vuestros privilegios y preponderancia, porque ante DIOS y ante el «GRAN VIAJERO» seréis vosotros los falsos y pecadores, y, en cambio, a los que engañasteis reci­birán la luz bendita del MAESTRO cuando os llame a Su presencia. No olvides nunca que «con la medida que midiereis seréis medidos». A los que caminan por los senderos de la vida agobiados por necesi­dades económicas, duros trabajos, injusticias sociales o sufrimientos físi­cos: no desesperar. No odiar ni rebelaos contra nadie porque os halláis muy próximos a alcanzar la bendición del DIVINO MAESTRO y con ella un lugar preferente entre sus elegidos. Y a todos en general: no olvidéis que en Su anterior venida lo entre­gamos al verdugo y derramó su bendita sangre por nuestra redención. Ahora viene a comprobar si sus predicaciones y sacrificio produjeron efec­tos saludables en el comportamiento y moral de la humanidad...

Procure­mos, hermanos, no defraudarle. Aún estamos a tiempo de rectificar y presentarnos redimidos ante El. Los clarines que anuncian su inminente llegada ya comienzan a oírse en los ámbitos del mundo espiritual. Los caminos siderales, como os he­mos dicho, ya están iluminados. Las lumbreras de los cielos pronto se abrirán para dar paso al GRAN ESPÍRITU, al GRAN MAESTRO, al GRAN CONOCEDOR Y PREDICADOR de las sapientísimas Leyes de DIOS. Hasta entonces, fe, esperanza y amor. Ampliar cuanto podáis vuestros conocimientos; acumular con vuestras buenas acciones y pensamientos, luces benditas en vuestro karma, que tengan el azul purísimo de los cielos. Y todos a una cantaremos los himnos de gloria que se merece el GRAN VIAJERO que se aproxima hacia nosotros. Que El y el Padre omnipotente nos bendigan.

-Buenas noches.

Extraído del libro "Desde la otra vida.