Browse this website in:
Google
Web
Buscar en Luz Espiritual

La weblog Espirita de Mari

 

Radio Colombia Espirita

Hora local

Barcelona-España

La televisión espirita

 

El tiempo PDF Imprimir E-mail
Psicografia
Escrito por Administrador   
Miércoles, 27 de Julio de 2011 11:00

Hoy en día vivimos siempre atareados, con prisa y sin pensar en otra cosa que en hacer las cosas más rápido, que tenemos que buscar al niño a la escuela, que tenemos que hacer la limpieza del hogar, que no tenemos tiempo para esto, para aquello, vivimos en un mundo acelerado, eso nos produce mal.

La vida la debemos de ordenarla, procurando dar tiempo al tiempo, por más que corramos o por más que intentemos hacer, solo conseguiremos crear dentro de nosotros una ansiedad o una enfermedad que después nos daremos cuenta con los años, que no valía la pena. Mientras hay juventud, no nos miramos ni pensamos que las cosas que hacemos nos producirá un mal. El vivir siempre con prisas, con los años, nos producirá una ulcera en el estomago o un ataque al corazón, el vivir con pensamientos distraídos, o estresados, eso no nos beneficia.

En todo momento confiemos en Dios, en todo momento pidamos fuerzas al Padre y recordemos las palabras de Jesús cuando dijo a los apóstoles, basta a cada día su propio mal. No pensemos en el mañana, ya llegara, pero hoy debemos de disfrutar e intentar mejorar.

Cuando el día a día o las circunstancias nos obligue a correr más, tengamos calma y no permitamos que esos problemas o prisas nos angustien. Seamos tranquilos y vivimos con calma pero continuemos caminando, pues este tipo de vida nos perturba, nos castiga nuestro estomago, nuestro corazón, nuestra mente.

Trabajemos en ver al Padre como en la naturaleza, todo tiene su tiempo, el trigo no nace de un día para el otro, crece poco a poco y después la semilla que nos nutre el cuerpo.

La lluvia normal, cuando llueve, no llueve todo de golpe en un minuto, llueve poco a poco y todo se moja con lentitud, mas alimenta las fuentes de alrededor. Seamos trabajadores y servidores del Padre, y tengamos la certeza de que cada día tiene su día.

Rafael.