Browse this website in:
Google
Web
Buscar en Luz Espiritual

La weblog Espirita de Mari

 

Radio Colombia Espirita

Hora local

Barcelona-España

La televisión espirita

 

Beneficios advenidos del sufrimiento PDF Imprimir E-mail
Mensajes
Escrito por Administrador   
Martes, 30 de Noviembre de 2010 17:08

Como explica León Denis, en el libro El Problema del Ser, del Destino y del Dolor: “Fundamentalmente considerado, el dolor es una ley de equilibrio y educación. Sin duda, las faltas del pasado recaen sobre nosotros con todo su peso y determinan las condiciones de nuestro destino. El sufrimiento no es, muchas veces, nada más que la repercusión de las violaciones de orden eterna cometidas, pero, siendo parte de todos, debe ser considerado como necesidad de orden general, como agente de desarrollo, condición de progreso”.

León Denis, en el mismo libro, enfatiza la importancia del sufrimiento para el resarcimiento de las faltas cometidas, cuando afirma: “Todo se rescata y repara a través del dolor”. “El dolor será necesario mientras el hombre no haya puesto su pensamiento y sus actos de acuerdo con las leyes eternas”.

“Por el sufrimiento aprendemos la humildad, al mismo tiempo que la indulgencia y la compasión para con todos los que sucumben alrededor de nosotros, bajo el impulso de los instintos inferiores, como tantas veces nos sucedió a nosotros mismos antaño”. En ese sentido, el sufrimiento puede constituir una oportunidad para que se realice el perfeccionamiento espiritual del ser humano, visto que es una consecuencia de faltas habían sido cometidas en el presente o en el pasado. El dolor físico puede constituir, igualmente, un subsidio positivo, indicando la existencia de alteraciones anatómicas o fisiológicas de los órganos y tejidos internos. Sería como un aviso para que sean tomadas las providencias, avisando para sanar los males que pueden agravarse en caso que no sean atendidos a tiempo.

Constituye un lenguaje oculto del cuerpo humano, indicando que algo no está bien, y cuyas causas deben ser investigadas, para el debido tratamiento y, si es posible, para su cura y prevención. El ser humano esta constituido de millones de células, cuya armonía funcional obedece al comando del alma, a través del pensamiento. Para tener el control de la integridad de esos millones de elementos celulares, la Naturaleza dotó al organismo de la facultad de tener sensaciones, de sentir el dolor o de anomalías de los órganos y tejidos, y cuya presencia constituye una advertencia de posible necesidad o de anormalidad orgánica o funcional de los mismos.

De ese modo, la sensación de anomalía, de malestar, de nausea, de hambre, de sed, de sueño, de necesidad de realizar las funciones fisiológicas, así como la disminución de la capacidad física y funcional de organismo, constituyen avisos de la existencia de procesos que deben ser sanados, para que la persona pueda disfrutar de un perfecto estado de salud. En principio, la aparición de un dolor o anomalía interna, puede considerarse como un hecho positivo, que indica la necesidad de esclarecimiento para que sean tomadas las providencias para su tratamiento.

Extraído del libro "Enfermedades del alma"