“-Venid a mí, vosotros que sufrís y os encontráis sobrecargados, y yo os aliviaré. Tomad sobre vosotros mi yugo y aprended conmigo, que soy blando y humilde de corazón, y hallareis reposo para vuestras almas pues es suave mi yugo y leve mi fardo.” “-Bienaventurados los que lloran y sufren, porque serán consolados. Bienaventurados los hambrientos y los sedientos de justicia, pues serán saciados. Bienaventurados los que sufren persecución por amor a la justicia, pues que es de ellos el reino de los cielos.” “-Bienaventurados vosotros, que sois pobres, porque vuestro es el reino de los cielos. Bienaventurados vosotros que ahora tenéis hambre, porque seréis saciados. Dichosos sois, vosotros que ahora lloráis, porque reiréis.”
“-Dios no quiere la muerte del pecador, y sí que el viva y se arrepienta.” “-El hijo de Dios vino a buscar y salvar lo que se había perdido.” “-De las ovejas que el Padre me confió, ninguna se perderá.” “-Si quieres entrar en el reino de Dios, ven, toma a tu cruz y sígueme… ” “-¡Yo soy el Gran Médico de las almas y vengo a traeros el remedio que os ha de curar. Los débiles, los sufridores y los enfermos son mis hijos predilectos. Vengo a salvarlos!. Venid pues a mí, vosotros que sufrís y que os halláis oprimidos, y seréis aliviados y consolados.” “-Vengo a instruir y consolar a los pobres desheredados. Vengo a decirles que eleven su resignación al nivel de sus pruebas, que lloren, por cuanto el dolor fue consagrado en el Jardín de los Olivos; mas que esperen, puesto que también a ellos los ángeles consoladores les vendrán a enjugar las lágrimas.” “Vuestras almas no están olvidadas;yo, el Divino Jardinero, las cultivo en el silencio de vuestros pensamientos.” “Dios consuela a los humildes y da fuerza a los afligidos que la piden. Su poder cubre la Tierra y, por todas partes, junto a cada lágrima colocó Él un bálsamo que consuela.” “-Venid a mí, vosotros que sufrís y os encontráis sobrecargados, y yo os aliviaré. Tomad sobre vosotros mi yugo y aprended conmigo, que soy blando y humilde de corazón, y hallareis reposo para vuestras almas pues es suave mi yugo y leve mi fardo.” “-Bienaventurados los que lloran y sufren, porque serán consolados. Bienaventurados los hambrientos y los sedientos de justicia, pues serán saciados. Bienaventurados los que sufren persecución por amor a la justicia, pues que es de ellos el reino de los cielos.” “-Bienaventurados vosotros, que sois pobres, porque vuestro es el reino de los cielos. Bienaventurados vosotros que ahora tenéis hambre, porque seréis saciados. Dichosos sois, vosotros que ahora lloráis, porque reiréis.” “-Dios no quiere la muerte del pecador, y sí que el viva y se arrepienta.” “-El hijo de Dios vino a buscar y salvar lo que se había perdido.” “-De las ovejas que el Padre me confió, ninguna se perderá.” “-Si quieres entrar en el reino de Dios, ven, toma a tu cruz y sígueme… ” “-¡Yo soy el Gran Médico de las almas y vengo a traeros el remedio que os ha de curar. Los débiles, los sufridores y los enfermos son mis hijos predilectos. Vengo a salvarlos!. Venid pues a mí, vosotros que sufrís y que os halláis oprimidos, y seréis aliviados y consolados.” “-Vengo a instruir y consolar a los pobres desheredados. Vengo a decirles que eleven su resignación al nivel de sus pruebas, que lloren, por cuanto el dolor fue consagrado en el Jardín de los Olivos; mas que esperen, puesto que también a ellos los ángeles consoladores les vendrán a enjugar las lágrimas.” “Vuestras almas no están olvidadas; yo, el Divino Jardinero, las cultivo en el silencio de vuestros pensamientos.” “Dios consuela a los humildes y da fuerza a los afligidos que la piden. Su poder cubre la Tierra y, por todas partes, junto a cada lágrima colocó Él un bálsamo que consuela.” “-Nada queda perdido en el reino de nuestro Padre y vuestros sudores y miserias forman el tesoro que os hará ricos en las esferas superiores, donde la luz substituye a las tinieblas y donde el mas desnudo de entre todos vosotros será tal vez el más resplandeciente!.” “Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo estaré en medio de ellos.” (6) (6) Mateo, l8:20. Leon Denis
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