Browse this website in:
Google
Web
Buscar en Luz Espiritual

La weblog Espirita de Mari

 

Radio Colombia Espirita

Hora local

Barcelona-España

La televisión espirita

 

El descubrimiento del espíritu PDF Imprimir E-mail
J. Herculano Pires
Escrito por Administrador   
Sábado, 10 de Enero de 2009 19:54

En 1854 el Prof. Denizard Rivail comenzó a investigar los fenómenos psíquicos que había, nueve años antes, inseguro en los Estados Unidos y repercutido intensamente en Europa. Discípulo de Pestalozzi, el gran pedagogo de la época, y él también pedagogo, se interesaba por todos los fenómenos que pudiesen darle un conocimiento más profundo de la naturaleza humana. Partía del principio de que el objetivo de la Educación es el hombre y por esto el pedagogo tenía por deber profundizar el conocimiento de este.

En 1857 lanzaba en Paris El Libro de los Espíritus como primer fruto de sus investigaciones. Había descubierto al espíritu, determinado su forma, su estructura, las leyes naturales (y no sobrenaturales) que rigen sus relaciones con la materia. Podría afirmar, basado en pruebas, que la naturaleza del hombre es espiritual y no material, que él sobrevive a la muerte, que posee un cuerpo energético, y que se somete al proceso biológico de la reencarnación para evolucionar como Ser, despertando en sucesivas existencias sus potencialidades ónticas.

Si Jesús enseñara estas cosas, en la medida de lo posible, en los límites culturales de su tiempo, Denizard Rivail, quien para esto adoptaba el nombre de Allan Kardec, pasaba entonces a enseñarlas de manera más amplia y con mayores recursos culturales. Tornándose el profesor del Espiritismo, como pasaron a llamarlo quienes aceptaron su verdad. Para esto lanzó una revista especializada, la Revue Spirite, y pasó a hacer conferencias y publicar libros y folletos en lenguaje didáctico, muy accesible al pueblo.

Estaba iniciada la Educación Espírita. Para configurar mejor el nacimiento de la Educación Espírita conviene recordar que Amélie Boudet, esposa de Kardec, era también profesora. Sabemos cómo ella colaboró en la obra del marido y cómo, después de la muerte de éste, se empeñó en honrar su memoria. El matrimonio no tuvo hijos. La Educación Espírita fue así su única hija.

Esta hija mimada, extremamente querida, estuvo junto a su corazón hasta el final de su existencia. El Prof. Rivail se sirvió de ella para educar e instruir en su tiempo, no solo en lo tocante a Francia, sino a todo el mundo. André Moreil, en su Vida y Obra de Allan Kardec, nos señala que el Prof. Rivail no fue solo discípulo de Pestalozzi, sino el continuador de la obra educativa del maestro: "Es interesante señalar que la impresión de las obras completas de Pestalozzi termina exactamente en el año en que Rivail publicó su primera obra, en 1824. Esta coincidencia viene a probar que una antorcha fue pasada de una mano a otra mano. Rivail trabajaría durante treinta años para la educación de la juventud francesa, antes de consagrarse, en sus últimos quince años, a los principios del Espiritismo."

Se podrían preguntar por qué motivo Kardec no nos dejó ninguna obra específica de Educación Espírita. La respuesta es evidente: porque aún era pronto para esto y porque le faltó tiempo para dedicarse al asunto tan complejo. La codificación del Espiritismo, la Revista, las obras subsidiarias, los trabajos de observación y pesquisa, la refutación incesante de los ataques hechos a la doctrina le consumieron el tiempo. Y los espíritus le recomendaban a todo momento ahorrar energías, para no dejar de concluir su misión de implantar la nueva doctrina entre los hombres. La obra pedagógica y didáctica del Prof. Rivail es enorme y fue adoptada por la Universidad de Francesa. Pero el Tratado de Pedagogía con el cual él soñara no pudo ser escrito. Su misión espírita era demasiado absorbente y él estuvo solo, terriblemente solo.

La esposa lo auxiliaba y había muchos colaboradores sinceros, pero solo él percibía el alcance real del Espiritismo. Entonces, los grandes trabajos no podían ser hechos por más nadie. Pero si no logró hacer lo necesario en lo tocante a la Educación Espírita, la verdad es que dejó su obra doctrinaria impregnada del ideal educativo. El Espiritismo, le decían los Espíritus, tiene por misión modificar al mundo entero. Y Kardec afirmaría en El Libro de los Espíritus, de acuerdo con su orientación anterior de pedagogo: "La educación es la llave del progreso moral". Encarando el problema de la evolución del mundo Kardec advierte en su obra fundamental: "El Espíritu solo puede avanzar gradualmente.

No puede transponer de un salto la distancia que separa la barbarie de la civilización" (preg. 271). La importancia de la Educación Espírita resalta de este trecho: "Encarnándose con el fin de perfeccionarse, el Espíritu será más accesible en la infancia a las impresiones que recibe y que pueden ayudar a su adelantamiento, para lo cual deben contribuir quienes estén encargados de su educación." (Preg. 383.) La Educación Espírita aparece en Kardec también en su aspecto trascendente. No es apenas la educación del hombre por el hombre.

También es la educación suministrada por los Espíritus Superiores. Que bella visión de este proceso educativo nos ofrece él en este trecho: "La verdadera doctrina espírita está en la enseñanza de los Espíritus. Los conocimientos que esta enseñanza encierra son demasiado serios para ser adquiridos sin un estudio profundo y continuado, hecho en silencio y en recogimiento."

J. Herculano Pires
Extraído del libro "Educación Espírita"