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Estructura de las escuelas de espiritismo PDF Imprimir E-mail
J. Herculano Pires
Escrito por Administrador   
Miércoles, 12 de Noviembre de 2008 16:38
Las Escuelas de Espiritismo deben ser organizadas como verdaderas unidades de enseñanza superior, con todas sus características. Podrían también dividirse, en su desarrollo, en cursos especializados, como los de nuestras actuales Facultades de Filosofía. Inicialmente no será posible hacer más que la enseñanza global de la Doctrina, con las diversas materias curriculares determinadas por las divisiones y subdivisiones de los llamados aspectos doctrinarios. No disponemos de condiciones para más que esto, pero será necesario comenzar así y cuanto antes.

Los profesores tendrán que ser forzosamente, obligatoriamente, de nivel universitario. Los alumnos tendrán que presentar certificados de haber terminado la enseñanza secundaria o su equivalente o superior. Las materias y los procesos de enseñanza tendrían tratamiento universitario. Por que, sin estas condiciones, no sería posible darle a la enseñanza la eficiencia necesaria, ni hacer que las Escuelas de   plano cultural. El régimen escolar tendría todas las exigencias del régimen universitario, aumentadas con el más absoluto rigor en las evaluaciones de aprovechamiento, puesto que la finalidad de la enseñanza no será utilitaria en el sentido común, pero en un sentido más alto, referente a la formación espiritual del hombre.
Como no sería posible la oficialización de la enseñanza o la subvención, ella tendrá que ser paga. Sería del cobro de las cuotas de donde saldrá la renta necesaria para la manutención de la Escuela y el pago de directores, profesores y funcionarios. Pero, si hubieren personas capaces de comprender la importancia de esas Escuelas, y que dispongan de recursos, podrán ayudar a su manutención y ofrecer becas de estudio a los alumnos que no puedan pagar. Las donaciones serán necesarias y tan meritorias como las que se hacen para los hospitales y otras obras asistenciales.

Conviene no olvidar que las Escuelas Espíritas necesitarán de bibliotecas especializadas, con millares de volúmenes de obras nacionales y extranjeras, bibliotecarios y auxiliares. Necesitarán de laboratorios diversos, en la proporción en que se desarrollen, con todo el personal exigido para su buen funcionamiento. Necesitarán de aparatos e instrumentos de investigaciones, de secretarías bien organizadas y ficheros, en fin, de todos los recursos indispensables al buen desenvolvimiento de sus cursos.

Las cátedras escolares

Los compendios básicos de estudio son los libros de la Codificación, pero secundados por todas las obras necesarias, espíritas o no, relacionadas con el asunto especial de cada cátedra.

Por ejemplo:

La Cátedra de Filosofía Espírita tendrá por compendio básico El Libro de los Espíritus, de Allan Kardec, pero dispondrá también de toda la bibliografía doctrinaria. La Cátedra de Psicología Espírita se basará en El Libro de los Espíritus y El Libro de los Médiums, pero necesitará de la bibliografía metapsíquica, de la parapsicológica y también de la psicológica. La Cátedra de Sociología Espírita abarcará los libros básicos citados, más la bibliografía sociológica general. Y así por delante.

La primera dificultad estará en que los profesores no estudiaron sistemáticamente el aspecto espírita de sus respectivas materias. Pero será evidente que lo tendrán que hacer y que el hecho de ser espíritas, de tener un conocimiento general de la Doctrina, mucho les facilitará la tarea. Las Escuelas de Espiritismo formarán pronto a sus propios maestros, elevando en breve tiempo nuestro conocimiento doctrinario, actualmente difuso e individual, de tipo exclusivamente autodidacta, al plano superior del estudio sistemático, de la verdadera formación universitaria.

Solamente así podremos superar el estadio inferior de nuestros conocimientos, frente a una doctrina que nos ofrece infinitamente más de lo que ahora podemos alcanzar. Es esto tanto más necesario, cuanto las investigaciones científicas y filosóficas están avanzando aceleradamente en la dirección de nuestros principios. El conocimiento avanza en bloques hacia el descubrimiento del Espíritu, y si no nos preparamos convenientemente, no estaremos en condiciones de enfrentar los problemas que irán surgiendo, y que en realidad ya están surgiendo, en nuestras relaciones con la cultura general. Nuestra falta de preparación doctrinaria podrá crear nuevos tipos de dificultad e incomprensión.

El Espiritismo, como Kardec lo señaló, tiene la misión cultural de auxiliar a la Ciencia, a la Filosofía y a la Religión. Pero para cumplir esa misión será necesario que los Espíritas se tornen capaces de comprender profundamente a su propia Doctrina. Solo el estudio sistemático, en profundidad, a través de métodos adecuados, nos hará penetrar en los secretos que el Espiritismo aún guarda para todos nosotros. Solo la pesquisa metódica, orientada y perseverante nos llevará a descubrir las diversas contribuciones que el Espiritismo dio en el pasado, da en el presente y dará en el futuro al desarrollo cultural del Mundo.

La síntesis espírita no es apenas conclusiva, puesto que el proceso de la cultura es dialéctico. Cada conclusión de un ciclo, en el plano evolutivo del conocimiento, representando una especie de balance anual de una empresa: el debe y el haber se cierran en un resultado provisional, que determinará las condiciones del nuevo año. Ernst Cassier estudió con admirable precisión este problema, viéndolo con ojos espíritas, aunque sin ser espírita. Arnold Toynbee también lo estudia en una perspectiva espírita, aunque no era espírita. La realidad es que terminará, imponiéndose a todos los que procuran verla. La síntesis espírita cierra una espiral del conocimiento humano y abre otra espiral, rumbo a las civilizaciones superiores. De ahí nuestra responsabilidad, como detentores de un patrimonio cultural que debe desarrollarse en todas sus posibilidades, pasando de potencial al acto a través de las condiciones que tendremos que crear en esta fase de transición

J. Herculano Pires
Extraído del libro "Pedagogía espirita"