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Historia de katie king PDF Imprimir E-mail
Gabriel Delanne
Escrito por Administrador   
Martes, 29 de Septiembre de 2009 15:24

Los fenómenos de materialización son los más claros y las más irrefutables demostraciones de la inmortalidad. Ver a un ser difunto aparecer delante de los asistentes, con una forma corporal, oírle conversar, verle andar, escribir, y luego desaparecer, sea instantáneamente o sea por grados, bajo los ojos de los observadores, es ciertamente el más cautivador y el más extraño de las espectáculos. Para un incrédulo esto excede (le los límites de la verosimilitud y se requieren el máximo de pruebas físicas irrebatibles para que el fenómeno no sea considerado fraude o alucinación. Afortunadamente existe un buen número de observaciones relatadas por hombres imparciales, que poseen la frialdad y la competencia necesarias, para dar a esos fenómenos el apoyo de su autoridad.

M. Aksakoff ha hecho, en compañía del médium Eglinton, una serie de experimentos en los que fueron tomadas las más minuciosas precauciones, lo que le permitió llegar a resultados completamente inatacables desde el punto de vista científico. El gran número de materias que tenemos que tratar nos obliga, contra nuestro deseo, a remitir al lector a las obras originales en que estos casos se exponen extensamente.

Se consultará con provecho Animisme et Spiritisme, de Aksakoff; Essai de Spiritisme scientifique, de Metzger; Aprés la mort, de León Denis; y el Psychisme expérimental, de Erny. Aquí deseamos dar algunos informes poco conocidos sobre la célebre Katie King, cuya existencia ha sido puesta fuera de duda por los trabajos, ya clásicos, de William Crookes, consignados en su libro Recherches expérimentales sur le Spiritisme. Nos serviremos de los estudios publicados en la Revue Spirite (1) por Mme, de Laversay, abreviando en lo posible esta interesante traducción de la obra de Epes Sergent, aparecida en Boston en 1875.

1 Revue Spirite: Histoire de Katie King, por Mme. de Laversay, marzo, abril, mayo, junio, julio, agosto,septiembre y octubre de 1897

Muchas personas poco informadas sobre la literatura espírita se imaginan que Katie King no fue examinada más que por William Crookes; vamos a ver que existe un gran número de testimonios relativos a su existencia, que proceden de testigos bien conocidos en el mundo literario y científico. Cuando el ilustre químico empezó a examinar la mediumnidad de miss Cook hacía ya mucho tiempo que Katie se materializaba. Los grandes médiums, que son tan raros, no se desarrollan repentinamente. Necesitan un proceso para llegar a producir fenómenos físicos. Por una parte, el médium tiene necesidad de entrenamiento y, por otra, el espíritu que dirige las manifestaciones está obligado a ejercitarse largamente para manipular los fluidos sutiles con la precisión necesaria.

Miss Cook, en 1872, tenía dieciséis años. Desde su más tierna infancia veía espíritus y oía voces; pero como ella era la única que los percibía, sus padres no tenían ninguna confianza en sus relatos. Después de haber asistido a sesiones espíritas, se supo que la joven era médium y que obtendría las más bellas manifestaciones. El señor y la señora Cook se opusieron a ello. Sin embargo, después de haber sido acosados por los espíritus, se decidieron a acceder a los deseos de los actores invisibles, y fue a partir de entonces cuando tuvieron lugar fenómenos completamente comprobables. El 21 de abril de 1872, dice M. Harrison en el periódico Le Spiritualiste, se produjo un incidente curioso. “De pronto, se oyó llamar a los cristales, abrieron la ventana y los postigos, y no se descubrió nada. La voz de un espíritu se dejó oír entonces gritando: “¡Mister Cook: es preciso que limpiéis el canalón si no queréis que los cimientos de vuestra casa sean atacados. El canalón está obstruido!” Muy sorprendido, Mr. Cook hizo un examen inmediato. Era cierto: había llovido y el patio de la casa se había llenado de agua. Nadie se había fijado en ello antes de que el espíritu lo hubiera anunciado de forma tan notable.”

Y siguiendo la marcha de la mediumnidad de miss Cook se asiste al desarrollo de la serie de fenómenos que se produjeron sucesivamente, siendo más poderosos cada día para terminar en la materialización de Katie. He aquí el relato de la primera sesión en que Katie se muestra. Hasta entonces, las sesiones se habían celebrado en la oscuridad. M. Harrison quiso poner término a aquel estado de cosas e hizo varios ensayos en casa de Mr. Cook con luces diferentes. Obtuvo una luz fosforescente por medio de una botella calentada, revestida interiormente de una capa de fósforo mezclada con aceite de clavillos. Gracias a esa iluminación se podía ver lo que pasaba en la sesión. El 22 de mayo de 1872, la señora Cook, sus hijos, la tía y la criada se reunieron y el espíritu de Katie King se materializó parcialmente. Miss Cook no dormía, como así resulta de la carta que dirigió a M. Harrison al día siguiente.

He aquí el relato: “Ayer al mediodía, Katie King nos dijo que ella trataría de producir algunos fenómenos si consentíamos hacer un gabinete oscuro con ayuda de cortinas. Añadió que era menester darle una botella de aceite fosforescente porque ella no podía tomar el fósforo necesario en mí, a causa del poco desarrollo de mi mediumnidad deseaba iluminar su rostro para hacerse visible. “Encantada ante la idea, hice los preparativos necesarios; ayer noche a las ocho y media todo estaba a punto; mi madre, mi tía, los niños y la criada tomaron asiento en los peldaños de la escalera. Me dejaron en el comedor (yo no estaba contenta; más bien al contrario, estaba asustada). “Katie se dejó ver por la abertura de la cortina; sus labios se agitaron y, al fin pudo hablar. Conversó con mamá durante algunos minutos; todos pudieron ver el movimiento de sus labios. Como no la veía bien desde mi sitio, le pedí que se volviese hacia mí. El espíritu me respondió: «Ciertamente, me volveré.» Entonces vi la parte superior del cuerpo solamente. Estaba formada hasta el busto, el resto de la aparición era como una nube vagamente luminosa. “El espíritu Katie empezó, después de algunos instantes de espera, por traer algunas hojas frescas de hiedra; no había semejantes en nuestro jardín. Después se vio aparecer, fuera de la cortina, un brazo y una mano sujetando la botella luminosa. Se dejó ver también una figura con la cabeza cubierta con unos trapos blancos. Katie acercó la botella a su rostro y la vimos todos claramente. Permaneció dos minutos; luego desapareció. El rostro era oval, la nariz aquilina, los ojos vivos y la boca muy linda. “Katie dijo a mamá que la mirara bien, pues ella sabía que mi madre tenía un aire lúgubre. Por mi parte, me impresioné mucho cuando el espíritu se me aproximó; estaba demasiado conmovida para hablar y hasta para hacer ningún gesto. La última vez que se mostró en la cortina permaneció allí cinco minutos largos y encargó a mamá que os pidiese que vinieseis aquí un día de la semana...

Katie King terminó la sesión pidiendo para nosotros la bendición de Dios. Dio señales de alegría por haberse podido mostrar a nuestros ojos.” M. Harrison se prestó a la invitación de Katie el 25 de abril; la segunda sesión de materialización tuvo lugar ante él. M. Harrison tomó interesantes notas, que publicó en su periódico The Spiritualist. He aquí los extractos: “Testimonio de M. Harrison: “Una sesión tuvo lugar el 25 de abril, en casa de Mr. Cook, en mi presencia. La médium, miss Cook, estaba sentada en un gabinete oscuro. Se oía rascar de vez en cuando. El espíritu Katie tenía un tejido ligero que ella misma había fabricado, con el cual se esforzaba en recoger, alrededor de la médium, los fluidos necesarios para materializarse completamente. Frotaba, pues, a la médium con el tejido que ella tenía en la mano. La conversación siguiente, en voz baja, tuvo lugar entre la médium y el espíritu:

“Miss Cook. —Idos, Katie; no me gusta ser friccionada así.

“Katie. —No seáis tonta; quitaos lo que lleváis en la cabeza y miradme. (Ella continuaba friccionando.)

“Miss Cook. —No quiero. Dejadme. No os quiero y me dais asco.

“Katie. ¡Cuán tonta sois! (Seguía friccionando.)

“Miss Cook. —No quiero prestarme a esas manifestaciones; no me gustan. Dejadme tranquila.

“Katie. —Vos no sois más que mi médium. Y un médium sólo es una simple máquina de la cual se sirven los espíritus.

“Miss Cook. — ¡Pues bien!: si no soy más que una máquina no quiero que me asusten de esta manera. Iros, os lo repito.

“Katie. —No seáis aturdida.”

Se ve por esta conversación que la aparición no es el doble de la médium, puesto que la voluntad consciente de la joven está en oposición absoluta con la del fantasma que está delante de ella. Mme. d’Espérance, otra médium célebre (1), resolvió no caer en trance durante las manifestaciones y lo consiguió, lo que demostró la independencia de su individualidad psíquica durante las manifestaciones. M. Harrison pudo ver el fenómeno desarrollarse en sesiones posteriores y da el testimonio siguiente: “La figura de Katie se nos apareció con toda la cabeza envuelta en paños blancos, a fin, dijo ella, «de impedir que el fluido la disipase tan pronto». Nos declaró que solamente su rostro estaba materializado; todo el mundo pudo ver sus facciones claramente. Se observó que tenía los ojos cerrados. Se dejó ver durante medio minuto y después desapareció. Entonces Katie dijo: «Willie: miradme sonreír, oídme hablar», y añadió: «Cook: aumentad la luz.» Nos apresuramos a obedecer y todos pudimos ver la figura de Katie King, brillantemente iluminada; tenía una figura joven, linda, dichosa; ojos vivos, aunque un poco maliciosos. Su rostro no estaba ya mal determinado, como cuando su primera aparición el 22 de abril, porque, decía Katie: «ya sé mejor cómo hay que hacerlo». Cuando se vio aparecer la figura de Katie, a plena luz, sus mejillas tenían color natural; todos los asistentes exclamaron: «Os vernos perfectamente ahora.» Katie demostró, su alegría adelantando el brazo fuera de la cortina y dando contra la pared con un abanico que había hallado a su alcance.”

1 Mme. d’Espérance, Au Pays de l‘Ombre.

Las sesiones continuaron con éxito. Las fuerzas de Katie King aumentaron más y más, pero durante mucho tiempo no permitió más que una débil luz mientras se materializaba. Su cabeza estaba siempre envuelta en velos blancos porque no la formaba de una manera completa, a fin de gastar menos fluido y de no fatigar a la médium. Después de un buen número de sesiones, Katie consiguió mostrarse normalmente a plena luz, con el rostro y las manos al descubierto.  En aquella época miss Cook estaba despierta casi siempre durante la aparición del espíritu; pero algunas veces, cuando el tiempo era malo u otras condiciones eran desfavorables, miss Cook se dormía bajo la influencia espiritual, lo que aumentaba el poder del fluido e impedía la actividad mental de la médium que turbaba la acción de las fuerzas magnéticas.

En lo sucesivo, Katie sólo apareció cuando la médium estaba en trance. Tuvieron lugar algunas sesiones para obtener la aparición de otros espíritus, pero se debieron hacer con muy poca luz y fueron menos perfectas que aquéllas en que Katie aparecía; no obstante, se reconoció en las apariciones a seres conocidos, cuya autenticidad fue bien probada. Más adelante veremos el testimonio de Mme. Florencia Marryat, la conocida escritora. En una sesión que tuvo lugar el 20 de enero de 1873 en Hackney la figura de Katie se transformó y de blanca se convirtió en negra durante unos segundos, esto tuvo lugar varias veces seguidas; también, para demostrar que sus manos no se movían constantemente, cosió un desgarrón que presentaba la cortina. En otra sesión, el 12 de marzo, y en el mismo sitio, las manos de miss Cook fueron atadas con ligaduras y sobre ellas se pusieron sellos de lacre. Katie King apareció entonces a cierta distancia, delante de la cortina, con las manos completamente libres. Como se ve, sólo tras largos experimentos, muy imperfectos al principio, pero que se perfeccionan poco a poco, el espíritu de Katie King consigue su desenvolvimiento y le es permitido manifestarse libremente, a plena luz, bajo una forma humana, yendo y viniendo por el gabinete negro ante los ojos de una reunión de espectadores maravillados. A partir de aquel momento se organizaron severas comprobaciones y sólo después de haber estudiado con todo el rigor posible aquellas trascendentales manifestaciones, M. Benjamín Coloman, el Dr. Gully y el Dr. Sexton proclamaron su realidad.

Se tomaron diversas fotografías a la luz del manganeso en las que Katie King aparecía completamente materializada, de pie en la sala, en condiciones muy severas de comprobación. Desde los comienzos de la mediumnidad de miss Cook, Mr. Ch. Blackhurn, de Manchester, con una prudente liberalidad, le hizo una donación importante que aseguró su existencia. Procedió así para el adelanto de la ciencia. Todas las sesiones de miss Cook fueron dadas gratuitamente.

Gabriel Delanne
Extraído del libro "El alma es inmortal"