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Olvida el polvo y el viento. Recuerda que la luz del Sol y la pureza del agua son gratuitas.
Olvida el pesimismo y el augurio nefasto. Recuerda que la marcha del progreso es inexorable.
Olvida la palabra hiriente. Recuerda que te escuchan y te observan.
Olvida la enemistad. Recuerda que el compromiso de la fraternidad nos atañe a todos.
Olvida la indisposición. Recuerda que la disciplina mental es el primer remedio.
Olvida tu propio derecho. Recuerda que el deber personal es intransferible.
Olvida la censura. Recuerda que la armonía y la cooperación edifican siempre más.
Olvida la discusión intempestiva. Recuerda que el respeto es equivalente al cimiento de la paz.
Olvida la vanidad intelectual. Recuerda el valor del procedimiento correcto en todas las circunstancias.
Olvida las expresiones destructivas. Recuerda que la ampliación de la siembra del bien nos aguarda.
Olvida la convención nociva. Recuerda que la espontaneidad suscita siempre mayor simpatía.
Olvida las lamentaciones. Recuerda que los minutos pasan sin esperar a nadie.
Triunfar es olvidar el lado menos bueno de la vida y recordar el cumplimiento de nuestras propias obligaciones que, en verdad, sustentan nuestra alegría constantemente.
ANDRÉ LUIZ
Médium Francisco Cândido Xavier, Waldo Vieira. Extraído del libro "El espíritus de la verdad"
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