|
1- Hemos nacido contigo para realizar tu tarea. No nos mantengas desocupadas.
2- Evita emplearnos en bebidas y alimentos inadecuados. No nos obligues a imponerte el suicidio.
3- No te quejes del mundo. En realidad, no conseguimos tocar las estrellas, pero podemos plantar flores.
4- Es probable que algunas veces tengas necesidad de extendernos para pedir. Antes que eso, oriéntanos hacia el trabajo para que lleguemos a ser merecedoras.
5- Haces referencia a la genialidad del cerebro. Entre tanto, sin nosotras, la Torre Eiffel habría quedado en proyecto y las sinfonías de Beethoven no serían más que una ilusión.
6- Te enorgulleces de muchas máquinas. Sin embargo, sin nuestra cooperación las máquinas serían inútiles.
7- Dices que el mantenimiento de tu existencia está en su hora de muerte. Pero si lo quisieras cultivaremos porotos, arroz, choclo o papas y enriqueceremos tu vida.
8- Te lamentas por la falta de empleados. No te olvides que es un insulto exigir a los otros lo que podemos hacer por nosotros mismos.
9- Manifiestas que careces de tiempo para ayudar, aunque inviertes largas horas en conversaciones infructuosas. Recuerda que Dios no nos confió a ti para que estemos guardadas dentro de un bolsillo o colgadas de ventanas o postes, sillones o balaustradas.
1O- En muchas ocasiones caes en la sombra de la tristeza o el desánimo, y tu cabeza se convierte en un recipiente de amargura. Entre tanto, si nos pusieras al servicio del bien, canalizaremos tus angustias a través del trabajo y entonces sonreirás a cada instante, porque hallarás la alegría de vivir con la forma de una nueva luz.
ANDRÉ LUIZ
Médium Francisco Cândido Xavier, Waldo Vieira Extraído del libro "El Espíritu de verdad"
|