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Francisco Cândido Xavier
Escrito por Administrador   
Jueves, 01 de Diciembre de 2011 15:51

"No os hagáis pues idólatras..." -Pablo. (1 CORINTIOS, 10:7.)

Núcleos religiosos de todas las épocas e incluso deter­minadas prácticas, ajenas a la religión, se han servido de la idolatría como una tradición fundamental para mantener siempre viva la llama de la fe y el calor del ideal. El hábito se vinculó tan profundamente con el espíritu popular que, en la actualidad, en las aglomeraciones del Espiritismo Cristiano que despliegan la bandera de la fe razonada, todavía encontramos algunas veces criaturas humanas que intentan la sustitución de los ídolos inertes por los compañeros de carne y hueso de la experiencia cotidiana, cuando son convocados a que desempeñen su responsabilidad mediúmnica.

Urge, de tal modo, que comprendamos la inconvenien­cia de la idolatría, cualquiera sea su naturaleza, de modo de evitar la iconolatría y la violencia, a fin de cultivar el respeto y la comprensión en lo relativo a las convicciones ajenas, con el propósito de que sirvamos para la liberación mental de los otros, dentro de la esfera del buen ejemplo.

La exhortación apostólica es una evidencia de que la Doctrina Cristiana, surgida en la región de Galilea, en la pure­za de sus fundamentos dispensó en todas las circunstancias la adoración indebida; por consiguiente, corresponden exclusi­vamente a la interferencia humana los agregados que se im­pusieron a la práctica simple y natural. Entonces, excluye de tu camino los pruritos de idolatría relativos a objetos o personas; ratifica así tu emancipación de las cadenas seculares que han venido cercenando el intercam­bio de los encarnados con el Reino del Espíritu, mediante la legítima confianza. Recibimos hoy el encargo de aplicar a la edificación del bien desinteresado, el tiempo y la energía que desperdi­ciábamos otrora ante los ídolos muertos, de manera de consustanciarnos con el ideal religioso en el progreso y la educación, lo que habrá de permitirnos disfrutar anticipadamente de las realidades de la Vida Gloriosa.

Emmanuel

Médium Francisco Cândido Xavier, Waldo Vieira
Extraído del libro "El Espíritu de la verdad"