|
"Yo soy un buen pastor y conozco a mis ovejas y por las mías soy conocido." - Jesús (JUAN, 10:14.)
El pastor atento se identifica con el rebaño de tal manera, que describe con facilidad a cualquiera de las ovejas confiadas a su cuidado. Conoce a las más activas. Descubre a las indiferentes. Nombra a las remolonas. Registra a las que llevan la delantera. Clasifica la lana que producen. Todo lo hace a favor de todas.
Por su parte, las ovejas, poco a poco perciben dentro de la limitación que las caracteriza, el modo de ser del pastor que las comanda. Se habitúan a los lugares que él prefiere. Respetan sus señales. Acatan sus órdenes. Reconocen su capacidad conductiva sin confundir su presencia.
En esta imagen tenemos la divina misión del Cristo en relación con nosotros. El Pastor Compasivo conoce a cada una de las ovejas del redil humano y todo hace para guiarlas al campo de la Luz Celestial.
Incentiva a las indiferentes. Apacigua a las impetuosas. Fortalece a las más débiles. Apoya a las más responsables. Sopesa el valor de todas según las particularidades y tendencias de cada una.
Del mismo modo, las ovejas del rebaño terrestre, gradualmente, llegan a conocer y sentir la existencia bendita del Buen Pastor. Comprenden sus enseñanzas y sus recomendaciones. Reverencian la excelencia de su Amor. Confían serenamente en su Misericordia. Comulgan con sus ideales y buscan corresponder a su voluntad, además de reconocerlo en el escenario de la vida como Intermediario del Padre Excelso.
De tal modo, nos corresponde atender a la convocatoria del Maestro en cuanto a que mejoremos las condiciones de vida en el mundo sobre la base de nuestra propia renovación. Dentro de ese programa de lucha, es oportuno que nos preguntemos a nosotros mismos:
-¿Qué oveja somos?
Y con tal pregunta busquemos mediante la disciplina, ante el Cristo de Dios, nuestra posición de servidores del bien, con la certeza de que la humildad habrá de conferirnos la sintonía con el Divino Pastor, de modo que mediante la sublimación y el servicio alcancemos con Él el Aprisco Celeste en la inmortalidad triunfal.
Espíritu Emmanuel
Médium Francisco Cândido Xavier, Waldo Vieira Extraído del libro "El Espíritu de la Verdad"
|