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(Auditivo-telekinésico-colectivo) – A propósito de una casa embrujada en Versalles (Annales des Sciences Psychiques 1895, p. 85), el Sr. H. de V. se expresa así en una carta dirigida al Doctor Darieux:
Al cabo de unos diez minutos, como la criada nos contaba sus desazones, un viejo sofá de roldanas, colocado en un rincón a la izquierda, se puso en movimiento, y describiendo una línea irregular, vino a pasar entre el señor Shenwood y yo, después giró sobre sí mismo, cerca de un metro detrás de nosotros, golpeó dos o tres veces en el suelo con las patas de atrás y volvió, en línea directa, para su rincón.
Esto sucedía en pleno día, y hemos podido verificar que no había ningún conchabo, ni truco de especie alguna. El mismo sofá hizo idéntico recorrido tres veces diferentes, teniendo el cuidado – cosa extraña – de no herir a nadie. Al mismo tiempo, se hacían oír golpes violentos en el otro rincón de la sala, como si hubiese albañiles trabajando en la pieza contigua que estaba enteramente abierta y completamente desierta.
El amigo que nos había llevado empujó a su perro hacia el rincón de la sala y el animal volvió aullando, evidentemente presa de gran terror. Ya no quería moverse de ninguna manera y su dueño fue obligado a sostenerlo en brazos durante el tiempo que hemos permanecido en la casa.
Ernesto Bozzano Extraído del libro "¿Tienen alma los animales?"
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