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(Visual-colectivo, con anterioridad del animal sobre el hombre) – El profesor Andrew Lang comunicó a la Society for Psychical Research (Journal, vol. XII, p. 70) el episodio que sigue, constante en una carta que le fue dirigida por una señora de su amistad:
22 York Mansions, Battersea Park, S.W. 10 de febrero de 1909.
Apreciado profesor, En el curso de su artículo publicado en el Morning Post, usted citó el caso de una aparición percibida simultáneamente por una dama y su perro. Pienso que puede interesarle un caso semejante que me ha ocurrido a mí y a mi perro, hace seis años. Yo leía, sentada al lado de la chimenea, en mi salón, cuya puerta estaba cerrada.
Mi perro, Dan, dormía sobre la alfombra. De repente, fui distraída en mi lectura por el animal, que había comenzado a gruñir sordamente. Me incliné sobre él a fin de calmarlo, haciéndole caricias, pero él se puso más extraño. Entonces miré en la misma dirección que el animal (lo cual no pude hacer más que volviéndome en mi silla) y, con gran espanto mío, observé una forma de mujer vestida de gris, de pie, junto a la puerta. No podía distinguir los trazos de su rostro, que había quedado oculto por una planta colocada sobre la mesa. Juzgué a principio que fuese mi hermana e iba a dirigirle la palabra para preguntarle por qué había venido tan pronto y cómo había podido entrar en el aposento sin hacer ruido, pero luego recordé que, estando sola, había echado el cerrojo a la puerta de la casa. Entonces me levanté de un salto, espantada, mientras que Dan se echaba ladrando contra la intrusa, que desapareció súbitamente, aunque la puerta del salón continuase cerrada.
El animal demostraba todos los síntomas de rabia y miedo al mismo tiempo, con los ojos brillantes, pero la cabeza baja y el pelaje erizado a lo largo de la columna vertebral. Parecía convencido de haber visto una persona real, puesto que, cuando abrí la puerta, se lanzó ladrando furiosamente y bajó la escalera, para volver a subirla enseguida, buscando siempre a la intrusa, que naturalmente, no llegamos a encontrar. Sola en la casa, experimenté un sentimiento de alivio cuando, poco más tarde, el timbre de la puerta tocó y entró mi hermana. No tengo ninguna teoría para proponer en explicación de este acontecimiento, siéndome ciertamente imposible conectar la visión que tuve con cualquier acontecimiento producido antes o después, pero estoy absolutamente segura de lo que percibimos, mi perro y yo, aunque no tenga otro testigo que confirme mi narración. Naturalmente, conté de inmediato el caso a mi hermana.
Señora Emma-L. Darton
Pueden encontrarse detalles adicionales del caso en cuestión en el mencionado volumen del Journal de la Society for Psychical Research. El Sr. Andrew Lang supone que, en esta circunstancia, se trata probablemente de un caso de telepatía que precede a una llegada, es decir, que la hermana de la señora Darton, disponiéndose a salir, haya pensado intensamente en algo relativo a su medio doméstico, determinando la proyección telepática de su espíritu en dicho lugar. Ese tipo de manifestaciones telepáticas han sucedido realmente, y la Sociedad inglesa de pesquisas psíquicas ya reunió buen número de ellas, aunque creo poco verosímil que sea así en el caso presente, porque no me parece que el animal se pusiese furioso en presencia de una persona de la familia.
Eliminando esta hipótesis, no sería fácil descubrir el origen de la forma vista por la referida señora y su perro, a menos que se considere como un simple fenómeno de encantamiento. En todo caso, la solución del problema no parece interesar en este momento. Nos basta notar que, aún en este ejemplo, el perro fue el primer perceptor.
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Omito otros trece casos análogos que constan en las siguientes obras y publicaciones:
Caso XXXV -Proceedings of the S.P.R., vol. V, p. 307 (Auditivo colectivo-encantamiento). Caso XXXVI -Proceedings of the S.P.R., vol. V, p. 308 (Auditivo-colectivo-encantamiento). Caso XXXVII -Proceedings of the S.P.R., vol. V, p. 453 (Visual-auditivo). Caso XXXVIII -Proceedings of the S.P.R., vol. X, p. 327 (Visual-colectivo). Caso XXXIX - Camille Flammarion: L’Inconnu p. 104 Visual-colectivo). Caso XL - Phantasms of the living, vol. II, p. 149 (Visual). Caso XLI - Phantasms of the living, vol. II, p. 245 (Visual). Caso XLII - Phantasms of the living, vol. II, p. 458 (Visual). Caso XLIII - Phantasms of the living, vol. II, p. 510 (Visual). Caso XLIV - Journal of the S.P.R., vol. N, p. 53 (Visual-colectivo, con anterioridad del animal sobre el hombre). Caso XLV -American Proceedings of the S.P.R., p. 144 (Visual-colectivo). Caso XLVI -American Proceedings of the S.P.R., p. 145 (Visual-colectivo, con anterioridad del animal sobre el hombre). Caso XLVII-American Proceedings of the S.P.R., p. 146 (Visual auditivo, con anterioridad del animal sobre el hombre).
Ernesto Bozzano Extraído del libro "¿Tienen alma los animales?"
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