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Las bibliotecas terrestres desde la famosa de Alejandrina hasta las más modernas de la actualidad, siempre estuvieron superdotadas de obras portadoras de excelentes teorías sobre los más diferentes asuntos que dicen respecto a la humanidad. Pensadores Inspirados, en todas las épocas, anotaron en pergaminos, en piedras y pieles de animales, en tejidos, en papeles y por medio de extraordinarios vehículos virtuales, las ideas de que se hicieron portadores, ofreciendo inmensurable legado de teorías insensatas, proverbios en gran numero y livianas también incontables, intentando auxiliar el proceso de conquistas de la felicidad.
Desde aquellas que se presentan especialmente esdrújulas hasta aun mismo otras que expresan los trastornos psicopatológicos de sus autores examinan en las estanterías y en los objetos de grabación, dándoles carácter de casi perpetuidad, no fuesen las terribles catástrofes que periódicamente asolan el planeta, o las lamentables guerras que a casi todo destruyen…
No han faltado para los diversos tipos de comportamiento contribuciones valiosas o perturbadoras a las que muchos individuos se vinculan, procurando convencer a los demás sobre las ventajas de que se hacen portadoras. Sin duda, la sociedad ha avanzado desde las cavernas hasta los rascacielos, de la fase troglodita hasta la civilización tecnológica, cuando puestas en practica las teorías bien urdidas, que se transforman en utilidad y progreso.
No obstante, muchas de esas propuestas de conducta, elaboradas por personalidades descompensadas, han constituido directrices para otras que se encuentran en desajuste y las señalan con facilidad, dando lugar a los trastornos más graves, tanto en el aérea personal como social. Lamentablemente, lideres perversos, sirviéndose de la computación e insinuándose por ese poderoso vehículo de comunicación, se adentran en la intimidad doméstica y conquistan jóvenes inexpertos y soñadores, ejerciendo sobre ellos una influencia maléfica, destructiva. Pervertidos, los inducen a actitudes agresivas, contrarias a la cultura y a la ética, diseminando la pedofilia , la anorexia, la bulimia, la prostitución, la drogadicción, el suicidio… como espectáculos de exaltación de la personalidad enferma.
Se forman clases y grupos odiosos que se complacen en generar dificultades para la comunidad, asumiendo los instintos agresivos que deberían ser educados, y diseminando el crimen, la crueldad… Las teorías nacen en el interior del ser que aspira por lo nuevo, por lo diferente, por lo mejor, muchas inspiradas por los desencarnados que conviven con las criaturas humanas, estimulándolas en sus tendencias felices o viciosas, que aumentan con cariño o ferocidad, dominados por los sentimientos dichosos o infelices que los caracterizan. Viviéndose en un mundo de intercambio espiritual, muchas de esas teorías son insufladas por mentes que están más allá de la muerte y se complacen en conducir para el bien o inducir a la practica del mal a las criaturas con las cuales se encuentran en sintonía. En razón de la multiplicidad de teorías, de entre las sublimes como las más grotescas, solamente un análisis cuidadoso puede seleccionar las que deben ser colocadas en practica, en detrimento de aquellas que son fruto de las aberraciones morales y espirituales en que se demoran unos y otros comensales del intercambio…
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Desde antiguas eras, a partir del momento cuando la razón comenzó a orientar el instinto humano a encontrar el camino de la harmonía entre el ser profundo que es el ego por el cual se expresa, pensamientos ennoblecidos se transformaron en teorías libertadoras, gracias a las cuales la humanidad ha encontrado el mejor camino para la adquisición de su plenitud. Se destacan los pensamientos de los grandes orientales y filósofos idealistas griegos y romanos, pasando por las páginas de la historia en sus momentos grandilocuentes , y podremos realzar de entre innumerables: la inscripción en el pórtico del Templo de Apolo, en Delfos, que Sócrates popularizó, Conócete a ti mismo; y, más tarde, , las incomparables enseñanzas de Jesús, Amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a si mismo y No Hacer al otro lo que no se desea que el otro te haga. Se puede sintetizar todo el noble esfuerzo de las modernas doctrinas psicológicas preocupadas con la salud comportamental y mental de las criaturas en esas tres frases que, tomadas en serio y transformadas en conducta practica, consiguen producir el equilibrio emocional y psíquico, por generar harmonía intima y producirán alegría de vivir.
El autoconocimiento es una necesidad urgente para todo aquel que descubre el valor de la concienciación de su existencia. Auto penetrándose, descubre los valores positivos y los perjudiciales que se encuentran en su interior, predisponiéndose a las transformaciones para mejor, alterando los hábitos viciosos en los que se intoxicaba y adquiriendo la visión nueva en torno a la existencia. De inmediato, comprendiendo el significado libertador del sentimiento de amor, aprender a vivir con lo necesario, sin el apego mórbido a las personas y a las cosas que ensucian los espacios, disponiéndose a cooperar, construyendo la familia de la consanguinidad que se amplía en la dirección universal. Automáticamente, se equipa de resistencias para vencer el mal que en el mismo existe, así como el mal que otros le hacen, permaneciendo saludable y alegre, en razón del bienestar proporcionado por el noble sentimiento que lo posee. Como consecuencia, solamente desea a su próximo lo mejor a que aspira, por lo que lucha, a favor de cuya conquista se entrega. Esos postulados, teorías inspiradas por Dios, para servir de derrotero de equilibrio al ser humano, ha constituido pilares para la edificación del bien en todos aquellos que se lo aplican en lo cotidiano.
Al mismo tiempo, son teorías muy fáciles de ser practicadas porque dispensan cualquier tipo de esfuerzo, no imponiendo cansancio ni tedio, por más que sean vivenciados. En la terapéutica preventiva de los trastornos de conducta, el amor es de vital importancia, de la misma forma que ocurre e la de carácter curativo. El bien es siempre mejor para quien lo cultiva, porque es el hijo predilecto del amor, hermano gemelo del autodescubrimiento y compañero de la acción solidaria. El ser humano se encuentra saturado de teorías, necesitando de la demostración de sus resultados, a fin de elegir con seguridad y serenidad aquellas que mejor le atiendan las necesidades del sentimiento y las aspiraciones de la mente.
Cansado de búsquedas inútiles, se ve ahora constreñido al viaje interior, en la expectativa de encontrar respuestas para las preguntas angustiantes que le causan tormentos, cuáles sean: lo que existe más allá de la muerte, ¿como será la vida en el más allá del túmulo, que hacer para encontrar la paz? De alguna forma, el exceso de tecnología lo defraudo, porque le ofreció confort externo, algunas excepcionales contribuciones en diversas áreas, especialmente en la de la salud, más no resolvió todas las cuestiones, especialmente aquellas que dicen respecto a su realidad interna.
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No ha de extrañarse, por tanto, que la sociedad del tercer milenio, cansada del placer y del sufrimiento, del poder y de la frustración, de glorias transitorias y de luchas exhaustivas de grandeza mentirosa, pare en la adelantada corrida a que se entrega en alucinación, para volver a sus orígenes espirituales, para encontrar el reposo en la oración, en la alegría en la caridad, la salud en el estimulo de vivir, en la fraternidad y en la esperanza en el amor. Estos son días especiales y revolucionarios, en los cuales las multitudes, cansadas y frívolas y de vanos goces, harán su viaje en la experiencia del auto encuentro, en la auto iluminación, en el bien hacer, transformando esas venerables teorías en prácticas existenciales dichosas.
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El bien es siempre mejor para quien la cultiva, porque es el hijo predilecto del amor, hermano gemelo del autodescubirmiento y compañero de la acción solidaria.
Espíritu Joanna de Angelis
Médium Divaldo Pereira Franco Extraído del libro "Entrégate a Dios"
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