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Hay quien traduce la gratitud a través del estilo bombástico de las palabras, de la elocuencia de los discursos, de los gestos conmovedores que todos toman conocimiento.
Pasan como personas reconocidas, portadores de méritos y sentimientos comentados. Todavía, tan pronto las cosas mudan de rumbo y los acontecimientos dejan de atenderles a los intereses inmediatos, y ellos desilusionados, deprimidos, frustrados.
La vida es un himno de loar a Dios, un poema de belleza, convite perenne a la gratitud. Por eso, hay solamente razones para el agradecimiento y bien pocas necesidades para solicitudes.
Sea la tuya, la gratitud silenciosa, que opera en el bien, porque este es el estimulo constante de tu existencia.
La fidelidad a los compromisos nobles, a los cuales adheriste, esparcir ondas de optimismo y de esperanza; la actitud paciente y bondadosa al lado de aquellos que se desequilibraron y se sienten solos; la oración ungida de amor, a favor de los enfermos, de los inquietos y de los adversarios; la perseverancia en las acciones relevantes cuando otros desertaron; el clima mental de fe y de unión con todo y todos, sean las maneras de expresar gratitud a Dios y a la Vida por la honra de estar consciente de tu existencia y presencia en el Universo.
Tu gratitud sea el amor que se expande y mimetiza a todos cuantos se acerquen a ti, experimentando la dicha de vivir.
Joanna de Ângelis
Médium Divaldo Pereira Franco Traducido por Jacob.
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