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Hasta 1943, los brasileños tenían sobre la Erraticidad una idea un tanto vaga. Es verdad que algunos autores espiritualistas hablaban de ella como algo bien concreto, una copia de la vida terrena. Sin embargo, eso no era encarado con mucha atención por la colectividad espiritista. He aquí, en 1943, todo cambia. Por el lápiz de Francisco Cândido Xavier, André Luiz, pseudónimo de un medico brasileño, desencarnado en la década de los 30, nos envía una serie de obras que comienza con “Nuestro hogar”.
El libro fue encarado de inicio con un mixto de alegría, perplejidad, escepticismo y desconfianza. “Nuestro hogar” nos era presentado como una colonia. En todo semejante a la tierra. Hospitales, oficinas, ambientes pleno de flores y hasta de frutos, agua, etc. Y no solo eso. Había también el famoso “Umbral”, en el cual André Luiz paso cerca de 8 años. Hablando de sus vivencias, en ese región inferior, este autentico y maravilloso reportero del otro mundo, alude inclusive, las “necesidades fisiológicas”.
¿Cómo entender todo eso? Para comprender las informaciones de André Luiz, necesitamos de algunas ideas clave:
Evolución Espiritual
Milenariamente acostumbrados a las energías densas de la materia, no sería posible adaptarnos de manera inmediata a un mundo totalmente sutil, solamente accesible a los Espíritus Puros o Angélicos.
Periespíritu
El periespíritu, campo electromagnético, matriz de nuestro cuerpo físico, es aun materia, aunque quintaesenciada. Ahora, todos estamos acostumbrados al fenómeno del “órgano fantasma” cuando se amputa un miembro del cuerpo, durante mucho tiempo la sensación de ese miembro permanece. Conocemos un caso de un hombre que perdió una pierna y, sin embargo, sentía el pie amputado, en el suelo. Obsérvese que no se trata aquí apenas de una sensación del miembro amputado, más de la percepción en la posición de este miembro tocando el suelo. Energía Cósmica o Fluido Universal. La energía que Allan Kardec denominó Fluido Universal es la matriz de todos los elementos del plano físico, luego, debidamente manipulada y combinada, puede reproducir cualquiera de los objetos que nos rodean. (Véase el “Laboratorio del Mundo Invisible”, en “El libro de los médiums”
Poder del Pensamiento
¿Cómo pues, manipular la materia cósmica? Exactamente a través del pensamiento. Voluntaria o involuntariamente, una vez desencarnados, creamos todo a nuestro alrededor, por su vez, nuestro periespíritu conserva impresiones y necesidades más o menos unidas al Plano Físico, de acuerdo con nuestro progreso espiritual. Si nos inclinamos sobre la obra de André Luiz, absorbemos tan copioso manantial de enseñamientos que solo podemos percibir en ella una extraordinaria continuación de la Doctrina Espirita. Confirmando y desarrollando lo que los Mentores transmitieron a Allan Kardec, André Luiz nos habla de las consecuencias, después de la muerte, de todas nuestras actitudes felices o infelices.
“Nuestro hogar” otras colonias espirituales son construcciones del futuro que anhelamos para nuestro propio planeta. El “Umbral” por su vez, siendo antes que nada un estado de conciencia, es apenas, la exacerbación de los sentimientos de culpa que estaban escondidos dentro de nosotros. Todo comienza en nuestra propia alma, por eso, en el mensaje que antecede al primer capítulo de su obra, afirma André Luiz:
“¡Oh! ¡Caminos de las almas, misteriosos caminos del corazón! ¡Es menester recorrer, antes de intentar la suprema ecuación de la Vida Eterna! ¡Es indispensable vivir vuestro drama, conoceros detalle a detalle, en el largo proceso del perfeccionamiento espiritual….!
Escrito por Luiz Antonio Millecco Extraído de la "Revista Cristã de Espiritismo" Traducido por Jacob
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