Browse this website in:
Google
Web
Buscar en Luz Espiritual

La weblog Espirita de Mari

 

Radio Colombia Espirita

Hora local

Barcelona-España

La televisión espirita

 

Ramatís PDF Imprimir E-mail
Articulos
Escrito por Administrador   
Miércoles, 06 de Abril de 2011 15:48

Conozca la vida de este gran maestro universalista

En la divulgación de los principios del espiritismo, cabe resaltar el heroico trabajo de los instructores espirituales, cuyos mensajes transmitidos a los encarnados se transforman en simple y sincero convite para el espíritu en manifestar el Bien, el amor y el perdón. En los senderos de los siglos, vamos a encontrar a Ramatís, brillante instructor espiritual, en la Indochina (sudeste de Asia) en el siglo X, cuando el amor por un tapicero hindú arrebató el corazón de una Vesta china, que huyó del templo para desposarlo. De esa unión nació un pequeño, cabellos negros y ojos tiernos, inteligencia fulgurante, fruto de las experiencias adquiridas en encarnaciones anteriores.

Ya se había distinguido en el siglo IV habiendo participado del ciclo ariano en los acontecimientos que inspiraban la epopeya indiana Ramaiana, escrito en sánscrito, que relata la vida y las venturas de Rama, príncipe de Aydo-dhya, y de Sita, hija del rey Janaka, que representaba la imagen perfecta del hombre-rey y su esposa. La unión de Rama y atis (Sita en inverso), resulto en nombre de Ramatís.

En el periodo de la ascensión de la tesis abrazado por Sócrates, Platón y Diógenes, vivió en la Grecia en la figura del conocido mentor helénico, predicando entre discípulos la inmortalidad del alma, cuya evolución ocurría a través de sucesivas encarnaciones. Acentuaba la conciencia del deber y la espiritualización, incluyendo el cultivo de la música, de la matemática y de la astronomía. Ramatís después de cierta disciplina iniciática en la China, fundo y fue instructor en uno de los muchos santuarios iniciáticos en las tierras sagradas de la India, donde los antiguos Mahatmas crearon profunda atmosfera espiritual. En aquella época, Ramatís fue adepto de las tradiciones de Rama, cultivando los enseñamientos del “Reino de Osiris”, El señor de la Luz, en la inteligencia de las cosas divinas. Conocido en los santuarios de la época como Rama-Tys, o Swami Sri Rama-Tys, es casi una “llave” una designación de jerarquía o dinastía espiritual, que explica el empleo de ciertas expresiones que transcienden a las propias formas objetivas. Rama, el nombre que se da a la propia divinidad, El Creador, cuya fuerza creadora emana, es un mantra: los principios masculino y femenino contenidos en todas las cosas y seres. Al pronunciar el nombre de Ramatís, en su pronunciación original, saludamos al Dios que se encuentra en el interior de cada ser.

El santuario fundado en la India por Ramatís, fue levantado por las manos de sus primeros discípulos. En total, fueron atraídos 72 adeptos venidos de diversas corrientes religiosas y espiritualistas de Egipto, India, Grecia, China y Arabia. Cada piedra de albañileara recibió el toque magnético personal de los futuros iniciados que desarrollaron sus conocimientos sobre el magnetismo, astrología, clarividencia, psicometría, radiestesia, y asuntos de quirología aliados a la fisiología del “doble-etérico” Los más capacitados lograron éxito y poderes en la esfera de la fenomenología mediúnica, dominando los fenómenos de clarividencia, levitación, ubicuidad y psicografia.

Ramatís desencarno bien joven, todavía, se empeñó en desarrollar la inclinación universalista, la evocación fraterna, crística, en la esfera del espiritualismo. Desaparecido el Maestro, sus discípulos no pudieron mantenerse a la altura del patrón iniciático original. Apenas diecisiete consiguieron vestir la simbólica “túnica azul” y alcanzar el último grado de aquel ciclo espiritual. Los demás, sea por ingreso tardío, sea por menos capacidad de comprensión espiritual, no alcanzaron la plenitud, 26 adeptos que se encontraron en el espacio, colaborando en las labores de la “Fraternidad de la Cruz y del Triangulo”. Del resto, consta que 18 reencarnaron en Brasil, 6 en las tres Américas (del Norte, del Sur y Central), en cuanto los demás se esparcieron por Europa y, principalmente, en Asia. Más tarde, en el plano espiritual, dando continuación a su eficiente trayectoria, se adoptó definitivamente al grupo de trabajadores espirituales cuya insignia, en lenguaje occidental, era conocido bajo la pintoresca denominación de “Templarios de las cadenas del amor”. Se trata de un grupo casi desconocido en las colonias invisibles del mas allá, junto a la región del Occidente, donde los trabajadores se dedican a las tareas profundamente ligadas a la psicología oriental. Supervisan diversas tareas ligadas a sus discípulos en la Metrópoli Astral del Gran Corazón.

Fraternidad de la Cruz y del Triangulo

Consta, que, después de la significativa asamblea de altas entidades, realizada en el Espacio, en la región de Oriente, se procedió a la fusión entre dos importantes Fraternidades que de allí operan a favor de los habitantes de la Tierra. Se trata de la Fraternidad de la Cruz, con cierta acción en Occidente (que divulga las enseñanzas de Jesús), y de la Fraternidad del Triangulo, ligada a la tradición iniciática y espiritual de Oriente. Después de la memorable fusión de estas dos fraternidades Blancas, se consolidaran mejor las características psicológicas y objetivas de sus trabajadores, cambiando la denominación para Fraternidad de la Cruz y del Triangulo, de la cual Ramatís es uno de los fundadores. La fusión de las dos Fraternidades, realizada en el plano espiritual, origino extraordinarios beneficios para el Planeta Tierra. Algunos Mentores espirituales del Oriente pasaron, entonces, a actuar en Occidente, encargándose de la orientación de ciertos trabajadores espiritas y umbandistas, en el campo mediúnico, en cuanto que otros instructores occidentales pasaron a actuar en la India, en Egipto, en la China y en varios agrupamientos que hasta entonces eran supervisados por la antigua Fraternidad del Triangulo.

Ampliando el sentimiento de fraternidad entre los dos hemisferios, bien como aumentando la oportunidad de reencarnación entre espíritus amigos, los orientales auxilian a los accidentales en sus trabajos, en cuanto los accidentales interpretan los agrupamientos doctrinarios del Oriente. Se procesa de esa forma un saludable intercambio de ideas y perfecta identificación de sentimientos en la misma labor espiritual, aunque se diferencien los contenidos psicológicos de cada hemisferio. Los orientales son lunares, meditativos, desinteresados de la fenomenología exterior; los antiguos fraternos del Triangulo son eximios operadores con las “corrientes terapéuticas azules” que pueden ser aplicadas con energía balsamizante a los sufrimientos psíquicos de las victimas de largas obsesiones. Los occidentales, antiguos fraternos de la cruz, son solidarios, dinámicos, objetivos y estudiosos de los aspectos transitorios de la forma y del mundo de los espíritus; prefieren operar con las “corrientes anaranjadas” vivas y claras, por veces mezcladas de carmín puro, visto que los consideran mas positivas en la acción de aliviar el sufrimiento psíquico.

Los miembros de la Fraternidad de la Cruz y del Triangulo, en el Espacio, se presentan con vestidos blancos, cintos y emblemas de color azul claro verdoso. Sobre el pecho, traen delicado cinto como que confecciona en fina orfebrería, en la cual se ostenta un triangulo de suave lila luminoso, adornando una cruz lirial. Es el símbolo que exalta, en la figura de la cruz de alabastro, en la obra del sacrificio de Jesús y, en la efigie del triangulo, la mística oriental. Los discípulos de esa fraternidad que se encuentran reencarnados en la tierra, son profundamente devotos a las dos corrientes: oriental y la accidental.

Ramatís y Kardec

Muchas fueron las encarnaciones de Ramatís, el propiamente lo afirma. En el continente de la pequeña Atlántida, desaparecida entre 8.000 / 10.000 antes de Cristo aproximadamente, fue contemporáneo del espíritu que más tarde seria conocido como Allan Kardec y, en la época, era profundamente dedicado a la matemática y las llamadas ciencias positivas. Posteriormente, en su pasaje por Egipto, en el templo del Faraón Tutmés IV, tubo nuevo encuentro con Kardec, que reencarno como el sacerdote Amenófis, que substituyo al culto a Amón por la religión de Áton monoteísta y universalista. En el siglo XIX, Kardec reencarnaría en Francia con la ardua tarea de establecer los fundamentos de una filosofía racional, abriendo nuevas perspectivas para el hombre por la interpretación de los diversos aspectos de la vida, bajo el prisma de las Leyes Divinas, de la existencia y sobrevivencia del espíritu y su evolución natural y permanente, a través de sucesivas encarnaciones.

Ramatís viene causando controversias entre espiritas por no ser una entidad exclusivamente devota de los principios de la doctrina de Kardec, mas si, un alma libre de sectarismos cuyas enseñanzas son de carácter universal. El instructor espiritual Ramatís, aunque no se sitúe en el área de la codificación de Kardec, afirma que esta doctrina es el más eficiente camino de ascensión espiritual para la mente Occidental. Pero, ni en todos los instructores deberán predicar bajo un mismo y exclusivo aspecto, espirita, o solamente en otra noble institución, por cuanto ese exclusivismo de modo alguno ampliaría las ideas, más disminuye el progreso. Ramatís esclarece; es de sentido común que el mediunismo difiere mucho del espiritismo; el primero es una facultad independiente de las doctrinas o de las religiones; el segundo, doctrina codificada por Kardec, se constituye en un conjunto de leyes morales que disciplina las relaciones de ese mediunismo entre el plano visible y el plano invisible. Constituyendo una ley de la naturaleza, los fenómenos estudiados por el espiritismo han de haber existido desde el origen de los tiempos y en todas las épocas de la humanidad, son mencionados y reconocidos, cualquiera que sea la cultura. Los fenómenos mediúnicos ocurrían mucho antes del advenimiento de la Doctrina Espirita y pueden suceder independientemente de su existencia.

Para aquellos que afirman que los mensajes de Ramatís pueden provocar disociación en el sello del espiritismo, el instructor espiritual responde que el espíritu humano es dotado de razón y de sentido; cuando la razón no está suficientemente desarrollada para protegerlo, por lo menos que sea amparado por la “Fe que mueve montañas”. Ese temor desaparece ante aquellos que están plenamente convictos e integrados en los consagrados postulados espiritas. Solo una fe viva, continúa fuerte, sustenta cualquier ideal, del caso contrario, la debilidad de la convicción de algunos adeptos volverá el espiritismo desamparado no solo delante de los mensajes de Ramatís sino delante de todas las demás comunicaciones.

Aunque polémicos, los enseñamientos de este gran espíritu despiertan y elevan muchas criaturas dispuestas a evolucionar. Ramatís habla con valor sobre seres y mundos extraterrestres, mediunismo, vegetarianismo, sensibilizando aquellos que posean características universales. Muchas veces, sus mensajes son clasificados como fantasiosos, pero, bajo la aparente fantasía, efectúa un llamado para el reino amoroso de Jesús. Con bases en las directrices morales dejadas por el Maestro, son ofertas de buena voluntad, para cada uno que las asimile colocando en práctica de acuerdo con su evolución espiritual.

Para Ramatís, el Cristo es un estado pleno de amor y de asociación divina; la verdad crística no pude ser segregada por nadie; es un estado permanente de búsqueda y de ansiedad espiritual bien distinta de los arquetipos doctrinarios. Se debe evitar la exclusividad, que va en contra del dinamismo de la vida espiritual, mas encima de todo, cumplir la universalidad de Cristo, pues nunca se pude predicar la unión “amaos los unos a los otros” bajo la exclusividad religiosa. La doctrina “más eficiente” es opinión humana con la cual puede discordar la opinión crística. La doctrina más eficiente es, aun, el amor predicado por Jesús, doctrina que no posee postulados.

Visión de Ramatís

Para algunos iniciados, Ramatís, se hace ver, con fisonomía siempre tierna y al mismo tiempo austero, trazos finos, tez morena, ojos ligeramente alargados. Su indumentaria es un mixto de trajes orientales, tal cual Maestro Indochino del siglo X. Rarísimo porque deriva del antiguo modelo sacerdotal, muy usado en los santuarios de la desaparecida Atlántida. Trayendo una capa de seda blanca translucida, hasta los pies, abierta en los laterales, que le cubre una túnica ajustada por un cinto esmeralda. La mangas son largas; los pantalones ajustados en los tobillos. Los zapatos son constituidos de materia similar al satén, de color azul verdoso, amarrados con cordones dorados, típico griego antiguo. Un turbante le cubre toda la cabeza, con una esmeralda encima de esta, ornamentado por cordones finos y coloridos, que representan antiguas insignias de actividades iniciáticas, los siguientes colores con sus respectivos significados:

Carmín- El Reino del Amor.
Amarillo- El Reino de la Bondad.
Verde- El Reino de la Sabiduría.
Azul - El Rayo de la religiosidad.
Blanco- El Rayo de la Libertad reencarnatória.

Sobre el pecho, una corriente de pequeños hilos dorados, bajo el cual pende un triangulo de suave lila luminoso adornando una cruz.

Su obra

Los verdaderos adeptos de Ramatís en el orbe terrestre son incondicionalmente simpáticos a todos los trabajos de las diversas corrientes religiosas. Se revelan libres de exclusivismos doctrinario o de dogmatismo, se dedican con entusiasmo a cualquier trabajo de unificación espiritual, abordando al mismo tiempo, la necesidad de adoptar el sistema Cristico, de Amor y de Bondad, sistema universalista, bajo la égida de Cristo.

Ramatís, en sus obras, esclarece las directrices morales dejadas por Jesús, y la necesidad de experimentar ese modelo, ya que en el evangelio se encuentra la premisa básica para la formación del Hombre del Tercer Milenio. Entre las obras, psicografiadas por el nostálgico médium paranaense Hercílio Maes, se destaca “El sublime Peregrino” , "La vida en el planeta Marte y los discos voladores”, “La sobrevivencia del espíritu”, “La misión del espiritismo”, “Ramatís, una propuesta de Luz”, entre otros.

Otros médiums también psicografian a Ramatís, como Norberto Peixoto, Maria Margarida Liguori, Sidnei Carvalho, Márcio Godinho y América Paoliello Marques, médium desencarnada.

Maria Aparecida Roman.

Con base en el prefacio de Herculano Maes
Ed. Articulo publicado en la Revista Cristã de Espiritismo"- ed. 30
Al utilizar el texto por favor, citar el autor y la fuente.

Traducido por Jacob