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En la medida en que la humanidad evoluciona, los velos del conocimiento se van descortinando y el conocimiento de las leyes espirituales, que antes era privilegio de pocos, van siendo revelados abiertamente a los pesquisidores exento de preconceptos. La utilización de la apometria puede ser considerada como parte de la evolución en el tratamiento espiritual, aunque muchos espiritas y espiritualistas aun no la acepten o no la utilicen, tal vez por falta de una divulgación adecuada y una mayor interacción con el asunto.
La apometria es una técnica que consiste en el desdoblamiento espiritual (emancipación del alma, viaje astral o proyección de la conciencia) por intermedio del comando de la mente. “Representa el clásico desdoblamiento entre los componente materiales somáticos del hombre y su constitución espiritual”, de acuerdo con la definición del libro Apometria-Nuevos horizontes de la Medicina Espiritual, escrito por el médico Vitor Ronaldo Costa y publicado por la Casa Editora O Clarin, en 1997. Ese estado de emancipación del alma da mayor posibilidad al médium de ejecutar las tareas asistenciales en el plano espiritual, por poder expandir, de esa manera, su capacidad sensitiva, más allá de permitir que esté en el mismo plano de actuación del desencarnado.
Al mismo tiempo, el paciente, que también se queda en estado de emancipación, facilita su atendimiento. Eso ocurre porque en el plano astral, el campo energético, así como los desequilibrios, pueden ser observados de una forma más amplia por el equipo tanto de trabajadores encarnados como por los espíritus benefactores. Pero los estudiosos serios alertan que no se trata de mediunismo y que debe ser utilizada por personas habilitadas, capaces y envueltas en buenos propósitos. “Tengamos siempre en mente que la apometria es apenas un instrumento auxiliar de manejo anímico-mediúnico, aplicado con la finalidad de facilitar el acceso del médium a la intimidad energética del individuo enfermo”, relata el médico y autor Vitor Ronaldo. El complementa diciendo que la técnica de la apometria, cuando es bien aplicada y bajo la cobertura de buenos espíritus, realmente se destaca en el diagnostico de certeza y en la conducción de la terapéutica más indicada.
El descubrimiento Implantado por el farmacéutico-bioquímico puertorriqueño dr Luiz Rodrígues, recibió primeramente el nombre de hipnometria, pero fue fundamentada y desarrollada científicamente por el médico gaucho Dr José Lacerda de Azevedo. Dr. Lacerda nació el 12 de junio de 1919, en Porto Alegre. Curso el instituto de Bellas Artes y después se formo en medicina por la Universidade do Rio Grande de Sul, en 1950. Antes de volverse doctor, en 1947, se caso con Yolanda da Cunha Lacerda, una prima que la conoció en la edad adulta y que se torno más tarde su gran compañera de ideales. Científico e investigador nato, dr Lacerda siempre busco respuestas para lo desconocido y fue ese desafío que lo impulso a fundamentar científicamente la apometria. Todo comenzó en el año 1965, cuando el investigador dr Luiz Rodrigues visito el Hospital Espirita de Porto Alegre, local donde el Dr Lacerda participaba de trabajos de asistencia socorrista. El médico asistió dos de esas sesiones y se quedo impresionado con las demostraciones de hipnometría presentadas por el farmacéutico, que no se consideraba espirita. Desde entonces, inicio serias investigaciones sobre el asunto. Resolvió hacer experiencias y escogió su esposa, Yolanda, para dar inicio a las investigaciones. Por tanto, cumplió la metodología preconizada por el investigador Puertorriqueño. Luego constato la eficiencia de la técnica, aunque tenía preferido adoptar la expresión griega Apometria. “APÓ” significa “más allá de” y “METRON” se refiere a “medida” por juzgar más apropiado en vez de Hipnometría, ya que no había la presencia de sueño durante la aplicación de la técnica.
Ese fue el punto de partida para que el médico pasase a pesquisar el asusto cada vez más, con el objetivo de socorrer los enfermos e implantar la terapéutica espiritual. Mas loa estudios crecieron cuando el Dr. Lacerda recibió un convite de entonces presidente del Hospital Espirita de Porto Alegre, Conrado Ferrari, para asumir la División de Investigación y llevar al frente los experimentos apométricos. Para que el grupo pudiese intensificar los experimentos el trabajo fue implantado en una casa, que inicialmente era designada para abrigar a los propios funcionarios del hospital. Por el hecho de ser la casa rodeada de flores y vegetación exuberante fue conocida como la Casa del Jardín. Por muchos años las investigaciones fueron creciendo y perfeccionándose, mas fue en la década de los 80 cuando los trabajos de apometria se expandieron, principalmente en la región sur del país. En 1990 surgió la idea de un encuentro de grupos de apometria y, en 1992, el proyecto se concretizo. Se creó la Sociedad Brasileña de Apometria, con el objetivo de promover el intercambio entre los grupos y difundir el conocimiento sobre la técnica. En el decurso del empeño en expandir el asunto, el médico gaucho publico dos libros: Espíritu/Materia, Nuevos horizontes para la Medicina, Energía y Espíritu. El primero está con la edición agotada. Dr. Lacerda desencarno en 1997, pero el resultado de su trabajo permanece.
La utilización
Por intermedio de la proyección del periespíritu, el médium puede ver y oír los espíritus, hasta trabajar en el rescate de espíritus sufridores. De acuerdo con el Dr. Lacerda, en la asistencia de los enfermos, por medio de la proyección, se coloca el médium en contacto con las entidades médicas del plano espiritual. Simultáneamente, el mismo procedimiento es hecho con el enfermo, lo que posibilita el atender al cuerpo espiritual del enfermo por los médicos desencarnados, asistidos por los médiums en proyección que relatan los hechos que están ocurriendo durante el tratamiento. También puede ser utilizada como técnica eficaz en el tratamiento de las obsesiones. Esa eficacia acontece en virtud de los espíritus protectores se encontraran en el mismo plano de los asistidos, pudiendo actuar con mayor profundidad y más rapidez. Vale recordar que la proyección del periespíritu, tanto del médium como del enfermo es obtenida por intermedio del empleo de un determinado número de impulsos magnéticos, semejantes a los pases. Aunque la apometria sea una técnica bastante simple, su aplicación exige cuidados especiales, como una cubertura espiritual de nivel elevado. Debe ser realizada por grupos de trabajo constituidos para esa finalidad, con caridad, además de la harmonía entre los componentes del equipo. La apometria ha sido utilizada por muchos grupos como técnica eficiente en auxiliar los procesos obsesivos, ya que en general, las perturbaciones espirituales transcurren en la acción de obsesores. Los espíritus obsesores, en verdad, espíritus infelices, son apartados, recogidos, y conducidos para hospitales espirituales, de acuerdo con su patrón vibratorio. El estado de emancipación del alma posibilita que los médiums puedan observar mejor las ligaciones obsesivas, las áreas del organismo periespiritual atendidas, entre otros factores. Eso torna el tratamiento mucho más completo por posibilitar el atendimiento tanto del paciente como de los espíritus perturbadores que lo acompañan. En la mayoría de las veces, el enfermo nada registra, a no ser en casos de personas con mayor sensibilidad.
Tratamiento integral
Llegara un tiempo en que la medicina tratara al Hombre de forma integral, uniendo los tratamientos físico y espiritual realizados por médicos encarnados y desencarnados. Pues la mayoría de las enfermedades se inicia en el periespíritu y después se manifiesta en el cuerpo físico. Según relatos de investigadores y de grupos que utilizan la metodología, independiente de religión o credo, su aplicación adecuada podrá cada vez mas ayudar a expandir el campo de la medicina integral. Y cuanto más conocida sea esa técnica, mas auxiliara los espiritas en los trabajos de desobsesión y atendimiento espirituales. Paralelamente, nuevos horizontes se abrirán cuando la medicina reconozca la existencia del espíritu y que una infinidad de enfermedades que se manifiestan en la actualidad pueden haber sido causadas en el cuerpo periespiritual en existencias pasadas. Entrevistamos al Dr Vitor Ronaldo Costa, conocido médico e investigador espirita que utiliza la técnica de la Apometria en el tratamiento, identificando las causas más profundas de las dolencias..
¿Cómo surgió la idea de escribir el libro Apometria - Novos Horizontes da Medicina Espiritual?
Vitor Ronaldo Costa – La idea gano fuerza y se corporeizo en decurso de mi deseo de esclarecer especialmente a los espiritas la palpitante temática de la apometria. Establecí como propósito mostrar a los compañeros la excelencia de una técnica relativamente nueva en su aplicación práctica, no obstante se encuentra basada en el viejo magnetismo, en el sonambulismo, en el desdoblamiento, en la clarividencia y en otros enfoques del psiquismo experimental abordados por Allan Kardec en el capítulo VIII del Libro de Los Espíritus. Mas allá de todo, me animaba el deseo de compartir con los demás espiritas el conocimiento de algo que se me figuraba de gran utilidad acoplándolo a los trabajos de asistencia mediúnica. La obra fue basada en datos presentados en el X Congreso Espirita Pan-Americano en 1975.
¿Desde esa época, cuales son los avances que fueron más significativos?
En el año 1974, el Dr. José Lacerda de Azavedo, ya coleccionaba numerosas observaciones interesantes al respecto de la apometria. Sus anotaciones se aumentaban y servían más tarde como punto de partida de una obra más expresiva, en la cual la apometria seria descubierta bajo la óptica médico-espirita. El año 1975 fue importante, por cuanto en el X Congreso Espirita Pan-Americano realizado en el Mar de Plata, Argentina, el Dr. Lacerda, la primera vez, se volvió publica su tesis: “Ciencia de la Espiritualidad Aplicada a la Medicina” En el conclave, estaban presentes espiritas de casi todos los países de América, especialmente del Brasil. Es claro que por la cantidad de informaciones repasadas por ese ilustre investigador, ni todos los que allí se encontraban comprendieron inicialmente la profundidad del tema, la posible ligación con la doctrina y la repercusión del asunto en el campo de la medicina espiritual. Creo que, desde aquella época hasta el presente momento, el gran avance ocurrido se relaciona con aceptación del asunto por un número cada vez más expresivo de espiritas. La mejor comprensión de la técnica, su aplicación en las instituciones espiritas a la luz del Evangelio del Maestro y la gran contribución que la misma presta a los trabajos desobsesivos reflejan, sin duda, el gran avance de los ideales superiores abrazados por el Dr. Lacerda.
En la calidad de médico, ¿cómo ve el uso de la apometria en el tratamiento de la salud?
Es como si fuésemos participantes activos de una nueva era, en que la visión verdaderamente holística de la criatura es elevada en consideración. En el transcurso de la aplicación de la técnica, podemos intentar el diagnostico de certeza de las complejos síndromes de orden espiritual y optar por el tratamiento especifico para el caso, con buenas oportunidades de alcanzarse resultados alentadores. Con el empleo de la metodología apométrica, descubrimos en profundidad las distonías espirituales, en cuanto la Medicina se encarga de la terapéutica clásica centrada para el campo físico. Se trata de una oportuna asociación, en que los médicos del espacio cuidan de los aspectos espirituales del enfermo y los médicos terrenos se encargan de la reestructuración del organismo físico.
¿Pretende escribir otro libro abordando la misma temática?
Sin duda. La nueva ya se encuentra en fase de elaboración. Esperamos concluirla dentro de algunos meses.
¿En la actualidad, como está la utilización de la apometria en el Hospital Espirita de Porto Alegre y en otros grupos espiritas?
En virtud del esfuerzo conjunto de un gran grupo de trabajadores mediúnicos de la antigua Casa del Jardín, fue implantada en un barrio de Porto Alegre la sede actual Casa del Jardín. Con eso, hubo las transferencias de las actividades mediúnicas caritativas para la nueva dirección, de forma que el hospital permaneció apenas como referencia histórica de la apometria. Tenemos noticias de que los grupos de apometria, a los pocos, se van multiplicando e integrando, de hecho, hay actividades de asistencia mediúnica de muchas instituciones espiritas en casi todos los estados brasileros.
¿Usted participa de algún grupo de apometria actualmente?
Si. Desde el inicio de la década de los setenta tuve la amistad particular del Dr. Lacerda y lo acompañe durante muchos años, aprendiendo y practicando la técnica, cuando aun los trabajos se realizaban en la intimidad en el Hospital Espirita de Porto Alegre. A propósito, considero tal periodo uno de los más importantes de mi actual reencarnación, pues, sin duda, equivale a un verdadero Posgrado en Medicina Espiritual, hecho que guió todo mi trabajo asistencial mediúnico en el ámbito de la doctrina que yo profeso, el Espiritismo. Después mi marcha para Brasilia, por fuerza de las obligaciones profesionales, aquí reinicie las actividades mediúnica, utilizándome de la citada técnica. Tuvimos, entonces, la oportunidad de preparar nuevos médiums, en las diversas instituciones espiritas por donde pasamos. De algunos años para acá, actuamos en el Sanatorio Espirita de Brasilia, con el apoyo del dirigente, el Sr Lauro Carvalho.
Cite algún ejemplo del uso de la apometria.
Digamos que el paciente sea portador de síntomas físicos o desajustes mentales inducidos por la presencia de “aparejos parásitos”. Esos aparejos son verdaderos artefactos fluídicos potencialmente desarmonizadores, sofisticados y eficientes en su acción nociva, son idealizados por inteligencias desencarnadas maléficas e insertados cuidadosamente en el cuerpo astral de los encarnados con la finalidad de desencadenar degeneraciones celulares, síndromes dolorosos y disturbios psíquicos. Con el empleo de la técnica apométrica, los médiums en estado de desdoblamiento localizan tales artefactos fluídicos con cierta facilidad y, bajo la cobertura de los mentores espirituales, convidan al propio obsesor a proceder a la retirada de los mismos, mejor dicho, procedimiento ético capaz de permitir el primer paso de la “entidad” en el sentido de la propia recuperación espiritual. Como decíamos, esos síndromes son graves y tienden a ser crónicos. Representan verdaderos desafíos de la medicina del espíritu. Por otra parte, es evidente que la recuperación del enfermo, en esos casos, no depende solo de la doctrinación y del encaminamiento del obsesor. Es indispensable la eliminación de los aparejos parásitos para que el paciente, de hecho, se sienta aliviado de los síntomas de la falta de armonía. Después del advenimiento de la apometria, los grupos mediúnicos establecidos en casas espiritas se detuvieron en esos detalles y, consecuentemente están cogiendo resultados más significativos en el trato con las obsesiones grabes. Así, de la misma forma que la medicina terrena viene dominando enfermedades antes consideradas karnicas, la medicina espiritual, se vale de técnicas más elaboradas, también perfecciona su dinámica de investigación y terapéutica, sin que nos apartemos jamás de los postulados kardequianos, de respeto al prójimo y de las exhortaciones evangélicas referente al esfuerzo propio de auto-superación por parte de enfermos del alma.
¿Cuáles son los principales cuidados que serán tomados en una sesión de apometria?
Los mismos que son llevados en cuenta en las sesiones mediúnicas tradicionales de la Doctrina Espirita. Armonía entre participantes, grupos reducidos, respeto a los horarios establecidos, oración de armonización en el inicio de las actividades, lectura de un trecho evangélico, seguido de un breve comentario, manutención elevada de los padrones vibratorios mentales y deseo de ayudar a los necesitados de ambos lados de la vida.
¿La apometria ha sido bien aceptada en el medio espirita?
Bien, esta es una pregunta que merece una aclaración. La apometria aun no tiene un consenso en el contexto espirita. Hay recelos evidentemente infundados, por ejemplo: el temor de que se esté hiriendo la pureza doctrinaria; el desconocimiento de causa y, por parte de un pequeño grupo, una cierta intolerancia con críticas pueriles y hasta cierto punto agresivas, lo que es una lástima. No en tanto, de una manera general, el asunto comienza a despertar la atención y el interés de significativa parcela de espiritas. Por tanto me parece que los mayores interesados en el asunto son los seguidores de Kardec en el transcurso de varios puntos de contacto entre la metodología apométrica y los postulados doctrinarios.
¿El principal foco de tratamiento apométrico es la obsesión?
Yo diría que sí. Nuestro interés es desvendar las causas espirituales de los sufrimientos humanos enfrentados por la Medicina tradicional. Los espiritas, en sus sesiones de asistencia mediúnica a los sufridores de todos los matices, jamás pretenderán substituir la Medicina por el Espiritismo. Y, en la calidad de espiritas, nosotros que practicamos la apometria abrazamos la misma opinión. En afinada sintonía con los espíritus terapeutas, penetramos en el mundo de las causas, lo que nos facilita la cuestión del diagnostico de certeza de la mayoría de los males humanos. Ahora las dolencias que se manifiestan en el campo orgánico, en la mayor parte de los casos, se origina en los desequilibrios energéticos identificados en el periespíritu, sea un trastorno anímico de naturaleza auto-obsesiva, sea una influencia externa de orden obsesivo propiamente dicho. Pues bien, la dimensión astral es nuestro campo de acción. Apenas dirigimos las cusas, en cuanto los servidores de la salud cuidan de los aspectos físicos de los males terrenos. De esa forma, ese empeño se convierte en una simbiosis fraterna y saludable entre encarnados y desencarnados, cuyos beneficios son sorbidos por ambas partes.
¿Quiere dejar algún mensaje?
En primer lugar, me gustaría agradecer a la Revista Cristã de Espiritismo la oportunidad que nos fue concedida. En segundo, desearía reforzar mi esperanza en el progreso científico de la doctrina espirita. Recordemos que las revelaciones responsables por la mudanza de conducta para mejor del género humano son graduales y oportunas. El amado Maestro nos presento su código supremo de amor y fraternidad. Para evolucionar debemos incorporar a nuestros corazones los ejemplos de la dignidad Cristiana. Por su vez, Allan Kardec nos lego la codificación espirita, nos aproximo aun mas a las grandes realidades espirituales que transcienden a la dimensión de la materia. André Luiz y Manuel P. de Miranda penetraron en las particularidades de la obsesión espiritual. Y nuestro nostálgico Dr Lacerda nos abrió las puertas de la psiquiatría espirita, revelándonos las técnicas de acceso experimental superiores de la complejidad humana. Que podamos saber aprovechar con equilibrio y gratitud tantas dávidas del Mundo Mayor. Cuando aprendamos a conciliar el amor de Jesús con la ciencia terrena, estaremos festejando de hecho el inicio del periodo de regeneración de la raza humana.
Érika Silveira
Publicada en la Revista Cristã de Espiritismo - ed. 30 Al usar el texto, por favor, citar el nombre del autor y la fuente. Traducido por Jacob
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