Browse this website in:
Google
Web
Buscar en Luz Espiritual

La weblog Espirita de Mari

 

Radio Colombia Espirita

Hora local

Barcelona-España

La televisión espirita

 

Parábola PDF Imprimir E-mail
Articulos
Escrito por Administrador   
Miércoles, 23 de Marzo de 2011 17:01

En 1962, Divaldo pasó por una gran prueba, estando varios días sin condiciones de conciliar el sueño, hora ninguna, lo que le trajo constante dolor de cabeza. En una ocasión, no soportando más, cuando Joanna se le apareció, y le hablo:

-Mi hermana, ¿la señora sabe que yo estoy pasando por un gran problema, una gran injusticia, y no me dice nada?

-Por eso mismo yo no te digo nada, porque es una injusticia. Y como es una injusticia, no tiene valor Divaldo. Tú eres quien está dando valor y quien da valor a la mentira, debes sufrir el efecto de la mentira. Porque, si tu sabes que no es verdad, ¿por qué estas sufriendo? ¿Yo ya escribí por tus manos: “No valorices el mal? No tengo otro consejo para darte.

-Pero, mi hermana, por lo menos dígame unas palabras de tranquilidad moral, porque yo no tengo a quien pedir.

Entonces, le hablo:

-Voy a darte palabras de tranquilidad. No esperes mucho.

Y le conto La siguiente parábola:

-Había una fuente pequeña e insignificante, que estaba perdida en un bosque. Un día alguien por allí pasando, con sed, tiro un cubo y retiro agua, bebiendo y enseguida y se fue. La fuente estuvo tan feliz que se dijo a si misma:

-¡Como me gustaría poder saciar de sed a los viandantes, ya que soy agua buena!

Y oro a Dios

-¡Ayúdame a saciar La sed!

Dios le Dio el poder. La fuente creció y reboso. Las aves y los animales comenzaron a beberla y ella estuvo muy feliz. La fuente propuso:

-Que bueno es ser útil, para matar la sed. Me gustaría pedir a Dios que me llevara mas allá de mis limites, para humedecer las raíces de los arboles y correr a cielo abierto.

Vino entonces la lluvia, se desbordo y se volvió en un arroyo. Animales, aves, hombres, niños y plantas se beneficiaron de ella. La fuente hablo:

-¡Dios mío, que bueno es ser arroyo! ¡Como me gustaría de llegar al mar!

Y Dios hizo llover abundantemente, informando:

-Sigue, porque la fatalidad de los arroyos y de los ríos es alcanzar el delta y alcanzar el mar ¡ve!

Y el riachuelo se torno un rio, el rio aumento las aguas. Pero, en una curva del camino, había un tronco de madera. El rio encontró el primer impedimento. En vez de quejarse, intento pasar por debajo, esquivándolo, mas el tronco de madera le cortaba el paso. El paro, creció y lo transporto tranquilamente. Adelante, había guijarros de pequeñas piedras que el cargo y otros inmovibles, cuyo volumen no podía mover. Paro, creció y las transporto, hasta que llego al mar. ¿Comprendiste?

-Mas o menos.

-Todos nosotros somos fuentes de Dios -dice ella- Y como alguien un día bebió del cántaro que tu cargabas, pediste rebosar, y Dios, que es amor, te atendió. Quisiste atender a los sedientos, y Dios te mando a los Amigos Espirituales para tanto. Deseaste crecer, para alcanzar el mar y Dios hizo que Su misericordia te dirigiese en la dirección al océano. Estabas feliz. Ahora, que surgen impedimentos, ¿porque reclamas? No te permitas quejas. Si surge un impedimento en tu camino, calla, crece, transpórtalo, porque tu fatalidad es el mar, si es que quieres alcanzar el océano de la Misericordia Divina. Nunca mas lamentes al respecto de nada.

Parábola contada por el espíritu Joanna de Ângelis a Divaldo Franco en un momento de gran angustia del médium.

Rio de Janeiro. Agosto de 2010
Ana Maria Spränger