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Las promesas del mundo son vanas, humo leve su gloria y placer, olvidemos sus pompas livianas y pensemos que Dios solo es fiel.
El amor de la tierra se pierde, la amistad es mezquina interés, ¡oh mortal! Que tu mente recuerde siempre, siempre, que Dios solo es fiel.
Solo en Dios hay piedad infinita, solo en Dios hay verdad, solo en El, su palabra sublime es bendita, alabemos a Dios siempre fiel.
Adoremos su ciencia suprema, acatemos su inmenso poder, y ese amor que consume y no quema tributemos a Dios porque es fiel...
Las pobres flores del campo sin el roció parecen; se agotan y languidecen perdiendo aroma y color. Del mismo modo los hombres sucumbe en su agonía cuando tentación impía los aparta del Señor.
Dios es la savia y la vida, el consuelo y la esperanza; por su mediación se alcanza vivir en mundo mejor.
Él es el puerto y el faro, la estrella brillante y pura; y es inmensa su ternura para el pobre pecador.
Venid, venid, pecadores, venid, venid, tristes y ciegos, venid y alzad vuestros ruegos al poderoso Hacedor.
Venid, que el tiempo no se acaba, mirad que pasa la vida, y solo Dios nos convida a darnos su eterno amor.
Amalia Domingo Soler
Extraído del libro "Ramos de violetas"
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